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La veloz
eliminación de las restricciones cambiarias instrumentada por el Gobierno de Mauricio
Macri, al comienzo del período presidencial, implicó la desregulación del
mercado cambiario por parte del Banco Central (BCRA).
Así, la autoridad monetaria pasó de la intervención total que aplicó durante el
kirchnerismo a un esquema de metas de
inflación con tipo de cambio flexible.
No obstante, Federico
Sturzenegger debió inmiscuirse en el mercado cambiario algunas veces en
2016 y 2017, según explicó un artículo publicado en el blog del BCRA. ¿En qué momentos y por qué razones la autoridad
monetaria debió interrumpir la libertad del mercado de divisas?
Existen dos tipos
de intervenciones que puede realizar el BCRA en el mercado de divisas:
las activas, que se realizan a través del Mercado Abierto Electrónico
(MAE) para evitar una "excesiva volatilidad" del tipo de cambio nominal
o mejorar la hoja de balance, y las pasivas, que se conciertan con el
Tesoro Nacional fuera de la rueda específicamente en persecución del segundo
objetivo.
Del
intervencionismo cambiario K a la desregulación de Sturzenegger
Entre 2012 y 2015,
período en el que el kirchnerismo aplicó las restricciones al tipo de cambio y
controló las cotizaciones de las divisas, el Central intervino de forma
activa entre el 93% y 94% de las ruedas de esa etapa, según datos de la propia
autoridad monetaria.
"El período
2012-2015 se caracteriza por alta frecuencia de intervenciones del BCRA en el
mercado de cambios, que refleja un claro objetivo de sostener un determinado
nivel de tipo de cambio nominal. Esas intervenciones se realizaban por períodos
prolongados, en forma permanente y con volumen considerable, reflejando la
falta de credibilidad en la autoridad monetaria", señala el artículo
firmado por Diego Lopez Airaghi y Pablo Nicolás Salvador.

Porcentaje de ruedas por año
en las que el intervino el Central (datos del BCRA)
En 2016 el Banco
Central realizó una modificación radical. Luego de la quita del cepo cambiario
y otras restricciones burocráticas, adoptó un esquema de metas de
inflación con un tipo de cambio flexible con el fin de desregular el mercado y
de disminuir la pérdida del poder adquisitivo del peso que se traducía,
naturalmente, en el alza constante de los precios de los bienes.
En esa eliminación
"gradual" de controles y regulaciones, para que el tipo de cambio
nominal no se disparara a "niveles excesivos", la intervención
del BCRA se plasmó en el 37% de las ruedas en el primer semestre, mientras que
en los seis meses finales la proporción bajó al 8%, según los datos publicados
por la autoridad monetaria.
"Es necesario
resaltar que el año 2016 fue un año de transición, en el que las
intervenciones se concentraron en el primer semestre con el objetivo de evitar
excesiva volatilidad del tipo de cambio, teniendo en cuenta el contexto de
desarme de las posiciones de futuros de dólar (abiertas hacia fines de 2015,
con vencimientos entre enero y junio 2016) y un mercado que aún mantenía
ciertas restricciones cambiarias y a los movimientos de capitales", afirma
el blog de la entidad monetaria.
Las razones de las
intervenciones en 2017
Ya en 2017, el
ritmo de la intervención siguió disminuyendo, tendencia que se vio contrastada
en tres momentos específicos.
En primer lugar,
con el fin de reforzar su hoja de balance, en marzo el Central compró los
dólares que ingresaron por la emisión de u$s 600 millones de deuda que realizó
la provincia de Buenos Aires.
Luego,
a comienzos de mayo la autoridad monetaria adquirió u$s 1100 millones
a lo largo de 11 ruedas consecutivas con el cometido de llegar a un nivel de
reservas que alcance el 15% del PBI. "Esta maniobra se vio interrumpida
por una crisis en Brasil", consignó el blog del BCRA.
Finalmente, enumera
el artículo, en las últimas semanas de julio y en las primeras de agosto, la
entidad presidida por Sturzenegger salió a vender dólares para apaciguar el
alza que generó la inquietud del mercado ante la posibilidad de que Cristina
Kirchner obtuviera un importante triunfo sobre Esteban Bullrich en las
PASO legislativas bonaerenses. Tras el empate técnico entre la expresidente y
el exministro de Educación, los inversores calmaron su preocupación y el
Central ya no se vio impelido a intervenir.
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