
Por LAURA GARCÍA - El Banco Central sorprendió ayer al salir a comprar u$s 85 millones en el mercado cambiario, muy por encima del promedio de u$s 32 millones diarios del último mes y por mucho, la intervención más contundente desde enero. Aún con el respaldo del Tesoro, que ayer aportó otros u$s 20 millones, el Central apenas pudo contener a la divisa que, si bien se mantuvo estable en $ 2,91, llegó a tocar los $ 2,90 en las casas de cambio.
Evitar que perfore ese umbral, tal como desea el Gobierno, en un trimestre con fuerte presión vendedora a raíz de las ventas de la cosecha gruesa promete ser complicado, aún con el superávit fiscal al servicio de este objetivo.
Pero la lectura de los expertos sobre el récord de intervención de ayer no siempre coincide. Hay quienes especulan con un giro en la estrategia de la autoridad monetaria, que tras el alivio reportado por el dato de inflación de abril (0,5%), se alinearía más decididamente con Economía en la tarea de sostener el tipo de cambio alto que quiere el presidente. Otros, en cambio, lo ven como un hecho puntual que se explica, ante todo, por la sobreabundancia de la oferta de estos días y la tranquilidad que da la perspectiva de un mes más contractivo en términos de la liquidez del mercado.
"No creo que se trate de un cambio en la estrategia, que sigue enfocada básicamente en mantener el tipo de cambio lo más cercano a los $ 3. Es una intervención que se explica por el fuerte ingreso de divisas por las ventas de la cosecha gruesa. Hasta ahora, no obstante, entre el Central y el Nación han evitado superar la barrera de los u$s 100 millones diarios, si bien ayer se excedieron levemente", comenta Carlos Lizer, de Puente Hermanos.
"No me preocupa puntualmente este monto de intervención. Creo que está actuando a cuenta, anticipando un mes bastante contractivo, con el pago del impuesto a las Ganancias y otro factor que va quitarle liquidez al mercado, que es la precancelaicón de redescuentos por parte de entidades financieras", explica Hernán Cámpora, de Grupo SBS.
Para José Nogueira, de ABC Mercado de Cambios, el efecto del dato de inflación de abril podría tener que ver con la renovada agresividad del Central. "Hasta ahora, venía insistiendo en que sus intervenciones estaban estrechamente ligadas con el cumplimiento de su política monetaria y que la fabricación de pesos no era para mantener el dólar alto que quiere Economía. En ese sentido, el último dato de inflación podría permitirle ahora colaborar con la parte política, sabiendo que si fabrica un poco más de pesos, lo puede sacar vía bonos y no va a ir a la inflación", sostiene.
TimingEn el primer trimestre, el Banco Nación–que actúa por cuenta y orden del Tesoro– acudió en auxilio del Central que, preocupado por el incipiente repunte inflacionario, debió reducir las compras de dólares (que implican un aumento en la emisión).
Así fue como el Nación compró u$s 1.400 millones en ese período, frente a los u$s 820 millones del BCRA. Con ese nivel de compras, el sector público ya superó el total del año pasado, cuando adquirió u$s 1.347 millones. Eso no impidió, sin embargo, que el dólar cayera de $ 2,99 a $ 2,92.
Pero ya en abril, las intervenciones de la entidad presidida por Martín Redrado volvieron a ganar fuerza, sin que por eso el Nación diera un paso atrás. Ese mes, las compras de la autoridad monetaria alcanzaron unos u$s 360 millones, contra apenas u$s 150 millones de marzo. El último récord en materia de intervenciones había sido a mediados de abril, con u$s 55 millones. En cuanto a la entidad presidida por Felisa Miceli, el monto negociado fue de u$s 580 millones, cuando el mes anterior había alcanzado unos u$s 490 millones.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales liquidaron ayer u$s 72,5 millones, a lo que se sumó la oferta de las empresas para el pago de impuestos.