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Por
Ezequiel M. Chabay - Poco más de 48 horas le quedan al presidente Mauricio
Macri en el país antes de emprender su primera gira oficial del año, cuyo
destino inicial será Rusia, donde se verá con el presidente Vladimir Putin para
fortalecer la relación bilateral con la firma de algunos acuerdos bilaterales,
y agradecer la prolongada colaboración que este país viene brindando para
rastrear el submarino ARA San Juan.
Macri
abandonará el país el domingo por la tarde, a bordo de un vuelo comercial y
llegará a Moscú casi 24 horas después, cerca de las 17, y pasará la noche en el
lujo hotel cinco estrellas de la cadena Ritz Carlton, de la ciudad capital.
La
actividad oficial se concentrará el martes. Ese día, Macri compartirá un
desayuno con empresarios locales interesados en desplegar inversiones en el
país, cuyo stock ha ido descendiendo continuamente pasa pasar de los u$s 23
millones en 2008 a sólo u$s 4 millones en 2015, lo que representó el 0,001 %
del capital ruso desplegado en el mundo ese año, a pesar que la relación,
entonces, era vigorosa. En ese encuentro a puertas cerradas, el Gobierno hará
énfasis en los proyectos energéticos, con los que espera despertar el interés
de los rusos.
Tras
el desayuno, se aguarda que Macri realice una ofrenda floral ante la Tumba del
Soldado Desconocido, un memorial de la Segunda Guerra Mundial ubicado frente al
muro del Kremlin, para luego ir hasta la sede del gobierno nacional, donde se
verá cara a cara con el presidente Vladimir Putin.
En
noviembre, el canciller Jorge Faurie viajó a Rusia para pasar revista a la
agenda bilateral con su par Sergei Lavrov. Un mes más tarde, Macri recibió en
Casa Rosada al secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolái Pátrushev, con
quien firmó un memorándum de entendimiento para consolidar las consultas políticas
entre ambos países. Tras ese gesto, el 30 de diciembre Putin dirigió un mensaje
a Macri reafirmándole su deseo de "promover la cooperación entre ambos
países en diversas áreas, tanto a nivel bilateral como dentro del G20",
que Argentina preside.
En
esa línea, fuentes gubernamentales graficaron a El Cronista que la visita tiene
como objetivo primordial el fortalecimiento de la relación bilateral, que pasó
por baches luego del acuerdo de asociación estratégica integral firmado en
abril de 2015, durante el viaje de la ex presidenta Cristina Fernández de
Kirchner a Moscú.
Por
el lado argentino, la pretensión es impulsar el envío de mayores volúmenes de
carne vacuna, aviar y porcina, y recuperar inversión en energías convencionales
y renovables. Entre enero y noviembre pasado, la Argentina exportó bienes por
u$s 479 millones a Rusia, y tuvo un saldo favorable de u$s 153 millones en la
balanza.
En
esta ocasión, se espera rubricar algunos acuerdos, entre ellos uno que
involucra el intercambio del Invap con agencias científicas rusas en áreas
científico-tecnológicas y de biotecnología. Sin estar confirmado, se aguardan
avances en materia de pesca.
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