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Por Florencia Donovan - Impuesto que sube no
baja, recuerda el dicho popular que, con algunos matices, podría aplicarse por
estos días al costo de los créditos. Y es que pese a que el Banco Central
(BCRA) recortó en poco más de 150 puntos (1,5 puntos porcentuales)
sus tasas de interés de corto plazo, en la City la mayoría de los bancos no
piensan por ahora en ajustar a la baja las tasas de interés de sus créditos,
que, sin embargo, sí subieron en la segunda mitad de 2017 casi en forma
paralela a la suba de tasas de la autoridad monetaria.
En un relevamiento realizado por LA NACION
entre los principales bancos públicos y privados del país, sólo el Banco Ciudad
afirmó que había bajado en 300 puntos (3 puntos porcentuales) la tasa de
descuento de cheques para empresas, y que estaba además evaluando alguna baja
adicional para este segmento de clientes.
En el resto de las entidades, la respuesta fue
casi siempre la misma: "Vamos a esperar qué hace el BCRA con la inflación
de enero -y su decisión de tasas en febrero- para ver si podemos empezar a
bajar las tasas de los créditos en algo hacia fin del mes que viene o
marzo".
"No vamos a bajar nada por ahora -confió el
responsable de prensa de un banco extranjero de primera línea que pidió no ser
identificado-. Se espera ver la reacción del Central a la inflación de
enero".
En esa posición está la mayoría de las entidades
bancarias. "Lo estamos evaluando [por la baja de tasas], quizá para
determinados segmentos sí podemos llegar a hacer alguna oferta puntual, pero es
demasiado pronta la baja de tasas del Banco Central", respondieron desde
un banco nacional de primera línea, también con la condición de no dar el
nombre.
Retoques para arriba
Los bancos no perdieron tiempo en los últimos
meses. De hecho, habían ajustado al alza las tasas de sus créditos en noviembre
pasado y luego nuevamente en diciembre, mes en el que incluso habían retocado
en hasta 2 puntos porcentuales las tasas de sus créditos hipotecarios, que son
las líneas de más largo plazo y, por lo general, las últimas en reaccionar a
cualquier movimiento del mercado.
Con el cambio de metas de inflación para 2018,
que pasaron del 12% al 15%, sin embargo, el BCRA arrancó enero bajando sus
tasas de interés de referencia.
Pero en el mercado no hay demasiadas certezas
con respecto a si la entidad que maneja Federico Sturzenegger continuará o no
con el proceso de baja de tasas, sobre todo luego de conocerse que en diciembre
la inflación fue bastante más alta de lo previsto (del 3,1%) y que ahora los
economistas privados están estimando para este año que el índice general de
precios subirá en torno al 18%, ya tres puntos por arriba de la nueva meta del
BCRA.
"El tema de las expectativas juega un rol.
Los bancos van a esperar a ver un poco, porque tienen temor de apurarse a la
baja de tasas y después terminar con una inflación superior a la
esperada", explicó Eric Ritondale, economista jefe de la consultora
Econviews.
"No vemos tampoco que el banco Central vaya
a bajar más las tasas por ahora, las vemos más bien estables y recién con una
tendencia a la baja en abril. Las primeras paritarias empiezan a definirse a
partir del mes que viene, serán claves para determinar cómo viene la inflación
del año. Si se define un aumento del 20 por ciento sin gatillo, vamos a estar
bien para un 19 por ciento de inflación a fin de año", apuntó el
economista.
Sin excedentes
Gabriel Caamaño, economista de la Consultora
Ledesma, señala que además ahora en los bancos juega un factor adicional que
los frena a bajar las tasas de los créditos, y es que ya no tienen el excedente
de liquidez que tenían a comienzos del año pasado, con lo cual deben competir
por los depósitos de los ahorristas para financiar su negocio y, por ende,
también están algo más restringidos para bajar las tasas que pagan al público
por sus pesos.
"La tasa no es más que el precio de la
liquidez -explica Caamaño-. Así es que ahora conviven dos fuerzas que atentan
al mismo tiempo en contra de la baja de tasas del crédito. Por un lado están
las dudas de cuándo empieza a bajar el Central de nuevo sus tasas de referencia
y en qué proporción, y por el otro, qué pasa con el spread [el
diferencial entre lo que paga el banco por un plazo fijo y lo que cobra por un
crédito]".
En tal sentido, dijo Caamaño, los bancos
reaccionan más rápido con las tasas activas (de los créditos) cuando las tasas
de interés en general están en alza que cuando están en baja. "Corrigen
más rápido al alza que a la baja. Tuvimos un par de años que los bancos estaban
tan líquidos que tampoco estaban tan locos por los depósitos, pero eso ya no
sucede. Ahora los bancos empiezan a tener necesidades de liquidez. Pero si a la
larga el sendero de baja de tasas se consolida, las tasas de los créditos van a
tener a ir hacia abajo", subrayó el economista.
Según datos del BCRA, mientras la colocación de
nuevos préstamos en pesos crece a una tasa del 45% interanual, los depósitos
del público van más rezagados. Exhiben una tasa positiva de 27 por ciento
interanual.
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