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Por
Martín Torino - Tras admitir que desdoblarán la reforma laboral, en el Gobierno
piensan avanzar con aquellas iniciativas que tienen el aval de los sindicatos y
que no modifican la Ley de Contrato de Trabajo. Desde el Ministerio de Trabajo
afirman que quieren avanzar con el blanqueo, la ampliación de licencias
parentales, el régimen de capacitación permanente y el denominado el fondo de
cese laboral.
"Estamos
en temporada alta", lamentó un funcionario del Ministerio de Trabajo.
Primero, en el edificio de la avenida Leandro N. Alem están trabajando con la
meta de cerrar las paritarias con aumentos del 15%. "Lo importante es que
cerremos con los gremios más numerosos con esos niveles de aumento, como la
Uocra", advierten. En segundo lugar, la Casa Rosada enfrenta presiones por
la polémica del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, con su empleada Sandra
Heredia. El cuadro genera tensión en el Gobierno. Un funcionario de la Casa
Rosada mantiene que Triaca seguirá al frente.
"Algunos
quieren comparar a Jorge con José López (ex secretario de Obras Públicas)
revoleando bolsos... Están locos", definen desde Balcarce 50. Tercero, el
Gobierno tensiona la cuerda con la CGT y otros actores sindicales con amenazas
de presionar sobre los libros contables de cada gremio.
En
medio de todo ese cuadro, el Gobierno está elaborando estrategias para sacar
adelante algunos puntos de la reforma laboral. El jefe de Gabinete, Marcos
Peña, había adelantado el último viernes que buscarían avanzar por partes, en
el Congreso. En esa línea, el Gobierno quiere avanzar con el blanqueo de
trabajadores, la ampliación de licencias, así como la formación laboral
contínua, a través de capacitaciones. "En esos puntos hay apoyo de los
gremios", advierten desde el Gobierno. De hecho, la Casa Rosada estaría
dejando afuera los proyectos que proponían cambios a la Ley de Contrato de
Trabajo.
A su
vez, el Ejecutivo pretende el tratamiento de un proyecto de creación del
denominado Fondo de Cese Laboral Sectorial. Advierte que con esa ley, algunos
sectores podrían acoplarse al Fondo, destinado a financiar indemnizaciones, tal
como ocurre actualmente en la industria de la construcción. "En los
sectores donde hay mucho dinamismo, como en Gastronómicos, podría funcionar. No
lo veo, así, en Sanidad, por ejemplo", explicaron las fuentes oficiales.
Por
otro lado, el Gobierno también evalúa si incluye uno de los últimos puntos de
la reforma laboral: la creación de la Agencia Nacional de Evaluación de
Tecnologías de Salud (Agnet). Este ente apuntaría a contener la ola de amparos
contra obras sociales y prepagas para garantizar la cobertura de tratamientos y
medicamentos no incluidos en el Programa Médico Obligatorio (PMO).
Por
su parte, Héctor Daer, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, valoró
la decisión del Gobierno de fragmentar el proyecto de reforma laboral y
suspender el tratamiento de los aspectos más conflictivos de la iniciativa
oficial (como los que reformulan cuestiones vinculadas a la LCT).
"Desagregar el proyecto es bueno porque hay temas que igual es necesario
tratar, como el caso del blanqueo. Es que si no hay una ley específica sobre
ese tema nadie va a querer blanquear", dijo Daer a El Cronista. A su vez,
reclamó que también se impulse en un proyecto alternativo la creación de la Agnet,
que había sido incluida en la iniciativa original de reforma.
Ahora
bien, el Gobierno tiene una duda más para despejar. Por ejemplo, si debe enviar
cada iniciativa por separado o en proyectos conjuntos. El blanqueo es la
iniciativa que Triaca no quiere enviar sola, ya que considera que sería un
regalo a los sindicatos, justo en momentos en los que la Casa Rosada tiene
varios frentes abiertos con los gremios.
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