| Así se informa. En
la edición del lunes pasado este diario advertía que el Banco Central no iba a
patear el tablero, a pesar de la presión oficial, y sólo ajustaría la tasa en
otros 75 puntos a niveles del 27,25% anual.
Sin mayores
sorpresas ayer el Comité de Política Monetaria del BCRA, encabezado por
Federico Sturzenegger, convalidó una nueva baja de la tasa de referencia de 75
puntos llevándola al 27,25%. Así la redujo en 150 puntos desde que el Gobierno
anunció que recalibraban las metas inflacionarias postergando un año la
consecusión de un dígitio anual de inflación.
Ahora la tasa de política monetaria, el centro del corredor de pases a 7 días,
se encuadra con el rendimiento de las Letras de Liquidez para los bancos y a
las tasas más cortas de las Lebac.
El BCRA reconfirmó que el proceso de reducción de la tasa a las nuevas metas
inflacionarias será gradual y en la medida que los datos inflacionarios lo permitan.
A continuación lo más relevante del comunicado oficial.
El 11 de enero se publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC.
La variación de precios en diciembre fue de 3,1% para el nivel general y 1,7%
para el componente núcleo. Como se preveía en el comunicado del 9 de enero, se
reflejó el fuerte aumento de precios regulados (en especial, gas y
electricidad) y cierta incidencia directa de esos precios en la inflación
núcleo. Con estos resultados, en 2017 la inflación nivel general alcanzó 24,8%.
En cuanto a su descomposición regional, la inflación de diciembre se ubicó
entre 2,2% en la región Noreste y 3,4% en el GBA.
En las últimas dos semanas, también se conocieron los datos de inflación de
diciembre correspondientes al Sistema de Precios Mayoristas. Las variaciones de
los índices de precios mayoristas se ubicaron entre 1,6% y 1,8% respecto al mes
previo, mientras que sus incrementos interanuales se ubicaron en un rango que
va de 17,9% para el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) a 18,8% para
el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM).
Si bien la inflación minorista de 2017 se redujo en casi 12 puntos porcentuales
frente a la de 2016, la desinflación no fue tan rápida como la buscada por el
BCRA. Como ya se comentara en oportunidades anteriores, tanto una relajación
prematura de la política monetaria entre octubre 2016 y marzo 2017 como el
aumento de precios regulados por encima de lo estimado por el BCRA explican
centralmente el desvío respecto de la meta intermedia de 2017.
La política monetaria incrementó significativamente su sesgo contractivo a
partir del segundo trimestre del año pasado, a través tanto de subas de la tasa
de política monetaria como de la operatoria en el mercado secundario de Lebac.
Así, a partir de mayo de 2017, la economía retomó el ritmo de reducción de la
inflación núcleo previsto en el Informe de Política Monetaria de enero de 2017,
quebrando en la segunda mitad del año la persistencia que traía desde 2016. Sin
embargo, al haberse partido de un nivel de inflación más alto que el esperado
por el desvío acumulado en la primera parte del año, la tasa de inflación quedó
por encima de la meta de inflación intermedia fijada para 2017.
La continuación del ritmo de desinflación de cara a 2018 se ve beneficiada por
condiciones iniciales más favorables que las de 2017. El sesgo contractivo de
la política monetaria es mayor con una tasa de interés real muy superior a la
de inicios de 2017. Se espera un incremento de precios regulados de 21,8%,
mientras que en 2017 estos precios aumentaron 38,7%. Asimismo, la distancia
entre la inflación, tanto núcleo como nivel general, de fin de 2017 y la nueva
meta de inflación es mucho menor que a fines de 2016.
En este contexto de nuevas metas y una proyección de precios regulados más
moderada, si bien los indicadores de alta frecuencia presentan signos mixtos,
el BCRA considera que el sesgo contractivo actual de la política monetaria es
aún algo elevado.
Con toda la información disponible, el BCRA decidió reducir su tasa de política
monetaria, el centro del corredor de pases a 7 días, en 75 puntos básicos a
27,25%.
El Banco Central será cauteloso en la adecuación de la política monetaria al
nuevo sendero de desinflación, siempre buscando que la evolución de la desinflación
sea compatible con la trayectoria buscada, para alcanzar su meta intermedia de
15% en 2018.
|