El intercambio
comercial de Argentina cerró 2017 con un déficit de u$s8.471 millones, que
representó el valor nominal más alto de la historia. Además, este desequilibrio
se produjo en un contexto de achicamiento general del comercio exterior: estuvo
motorizado por el estancamiento de las exportaciones antes que por dinamismo
importador, ya que el país tiene un ratio de compras externas/PBI que es uno de
los más bajos de la región.
Los resultados de la balanza comercial de diciembre (y con ello el cierre de
2017) fueron informados ayer por INDEC. Los resultados del intercambio fueron
negativos todos los meses del año pasado. En particular, en diciembre hubo un
rojo de 847 millones de dólares.
"Las exportaciones reportaron un crecimiento por debajo del 1%, al
registrar un crecimiento de apenas 0,9% i.a. para el período enero-diciembre
2017. Fueron las cantidades exportadas el principal motor detrás del pobre
desempeño de las ventas durante el año, cayendo -0,4%, moderadas por el aumento
en los precios, particularmente de algunos commodities ( 1,4% i.a.)",
analizó la consultora Abeceb. "Las compras al extranjero avanzaron 19,7%
con respecto a 2016. Con un valor importado de u$s66.899 M, se acercan a los
niveles del pico histórico de importaciones de 2011. El principal impulso
detrás del alza durante los doce meses fueron las cantidades que crecieron
14,6% i.a. y en menor medida los precios (4,5% i.a.)", añadió.
Recientemente, un informe del Banco Mundial reveló que las importaciones
argentinas representaron en 2016 apenas el 13,5% de su PBI, cuando el promedio
mundial es de 27,8% para el mismo período. Sólo Brasil y Sudán estaban en peor
posición que Argentina.
El déficit de 2017 equivale ahora a 1,5% del PBI y es el mayor ratio desde
1998, cuando se ubicó en 1,7 puntos porcentuales.
En tanto, el intercambio comercial con China durante 2017 registró el mayor
déficit en el comercio por bloque o país: fue de 7.736 millones de dólares
producto de exportaciones por 4.593 millones, con una baja de 1,6% respecto de
2016, mientras que las importaciones subieron 12.329 millones, con un alza del
17,5 por ciento, precisó el INDEC.
Detrás de China, el mayor déficit comercial de todo 2017 se registró con el
Mercosur: llegó a 7.701 millones de dólares, según el informe oficial. Las
exportaciones sumaron 11.920 millones de dólares, con un aumento de sólo 0,2
por ciento respecto de 2016, contra importaciones por 19.621 millones de
dólares, con un aumento de 31,1 por ciento interanual.
Durante el año pasado el comercio con el Mercosur concentró 20,4 por ciento de
las exportaciones argentinas y 29,3 por ciento de las importaciones .
Desde el Gobierno, el secretario de Transformación Productiva, Lucio Castro,
intentó explicar los resultados, que atribuyó a "una serie de cambios
coyunturales". Dijo que "Brasil tuvo un mal año e importó menor
cantidad de automóviles" y vendió a la Argentina los excedentes que no
logró consumir su mercado interno por la caída de la actividad. El funcionario
destacó que "hubo un mayor nivel de importaciones de bienes de
capital" por el recambio tecnológico de las empresas.
En 2017 las importaciones de bienes de capital crecieron apenas por encima de
las importaciones de bienes de consumo. Las primeras aumentaron 23% interanual
y las segundas, un 20,9%.
"Aceleración de importaciones de bienes de consumo, desaceleración de las
de bienes de capital y exportaciones cayendo. Peor difícil", alertó FyE
Consult a través de Twitter.
En tanto, la consultora Ecolatina concluyó que "el deterioro comercial
durante el año fue profundizándose mes a mes de manera constante. Esta
situación responde a tres motivos principales: la recuperación económica, la
política de apertura comercial y el atraso cambiario". Y agregó: "El
déficit del sector externo se postula como uno de los más preocupantes a nivel
macroeconómico. Las importaciones de bienes finales están alcanzando valores
récord sobre el total e implican un fuerte gasto de divisas para la adquisición
de bienes finales que no aumenta la producción ni la productividad y compiten
con la propia industria nacional".
"Es esperable que esta dinámica continúe durante 2018. Por un lado, las
importaciones continuarán creciendo (a un ritmo menor que el de 2017, debido a
la elevada base de comparación) y las exportaciones crecerán en línea con el
aumento del nivel de actividad. De esta manera, se continuará profundizando el
déficit comercial".
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