UN EQUIPO NEGOCIADOR DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA VIAJA ESTA NOCHE A WASHINGTON El Fondo exige un superávit del 4,5% y avances con las privatizadas a cambio de refinanciar parte de los vencimientos. Los ‘holdouts’ pasaron a un segundo plano. El Fondo reclama para este año un esfuerzo fiscal similar al récord que se alcanzó durante 2004 Economía reconocerá los ‘holdouts’ como pasivos eventuales, pero no habrá reapertura
En las próximas horas comenzará a jugarse un capítulo clave para alcanzar un acuerdo con el FMI que permita refinanciar parte de los u$s 10.000 millones que vencen hasta fines de 2007. Con este objetivo en mente, esta noche parte hacia Washington, sede central del Fondo, una misión del Ministerio de Economía encabezada por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, que buscará avanzar en los dos principales temas que están demorando un programa con el organismo: el nivel de superávit fiscal y la renegociación de los contratos con las compañías privatizadas.
La noticia alentadora es que la situación de los bonistas que quedaron afuera del canje (holdouts, en la jerga financiera) ya no representa un obstáculo mayúsculo en las negociaciones. Tanto el FMI como el Gobierno argentino se darán por satisfechos si en el memorándum final se reconoce la existencia formal de éstos "pasivos eventuales", pese a que la solución oficial a este tema posiblemente no llegue durante la actual administración de Néstor Kirchner.
Con la cuestión de los holdouts en un segundo plano, entre las principales trabas en la agenda para alcanzar un acuerdo se destaca el hecho que el FMI pide como meta para este año un nivel de superávit fiscal igual al del 2004. Esto es, 4,5% del PIB a nivel Nación, y 6% consolidado (con las provincias).
Sin embargo, la misión de Economía insistirá en que 3,5% a nivel Nación es lo máximo que se puede comprometer sin afectar el crecimiento. Al respecto, destacará que dada la vertiginosa alza del PIB en los últimos dos años, una cifra del 3,5% representa un monto significativamente más elevado año tras año.
El otro punto que está empantanando las conversaciones tiene que ver con las renegociaciones de los contratos con las compañías privatizadas. El Gobierno mostrará los recientes avances al respecto (Edelap), y que se planea seguir avanzando en este sentido. Aunque a ritmo propio y controlando su eventual impacto inflacionario.
Previo a éstas discusiones de fondo, el primer objetivo de la misión de Economía será cerrar las deliberaciones por la revisión del "Artículo IV", norma incluida en el estatuto del organismo por la cual se audita anualmente la situación macroeconómica de todos los países miembros del FMI.
En este contexto, esta noche Nielsen viajará a Washington acompañado por el secretario de Coordinación, Leonardo Madcur, y el subsecretario de Financiamiento, Sebastián Palla. Permanecerán en la capital estadounidense por tres días, durante los cuales mantendrán reuniones con el director del departamento Occidental del Fondo, Anoop Singh, además de otros funcionarios del organismo.
La llegada de la misión de Economía a las oficinas centrales del FMI inaugura una nueva modalidad de negociación, tratando de evitar las interferencias que según el Palacio de Hacienda representa la visita de los técnicos del Fondo a Buenos Aires. En esas visitas, los funcionarios del Fondo, además de auditar las cuentas públicas, recaban opiniones de economistas privados que no comparten la visión del ministro Roberto Lavagna, con lo que los encuentros en Washington apuntan a evitar cualquier tipo de distorsión en el diálogo entre ambas partes.
Hasta fin de año hay vencimientos obligatorios con el Fondo por casi 2.500 millones de dólares y, si se suman los prorrogables, la cifras asciende a 4.000 millones de dólares. Pero además vencen otros 1.500 millones de dólares con el BID y el Banco Mundial. En ese marco, el Gobierno tiene margen hasta fines de julio para continuar cumpliendo puntualmente con los pagos. Aunque el panorama se complica a partir de agosto y hasta fines de año, dados los fuertes vencimientos de deuda doméstica (Boden, Bogar y Préstamos Garantizados) que operan durante este período. |