|
El dólar se apreció
cerca del 5% en lo que va del mes y superó su anterior marca histórica. La
escalada, que se acentuó en las dos últimas ruedas luego que el mercado
anticipara una baja en las tasas de referencia del Banco Central (BCRA) que finalmente sucedió, abre el
interrogante sobre el eventual traslado a precios, cuál es el nuevo techo de la
divisa y las consecuencias que puede traer sobre la economía.
El billete empezó
el año con una cotización de $18,92 en el segmento minorista y en 24 días
acumuló un alza de casi un peso. Luego de tocar su máximo histórico el 28 de
diciembre, tras el anuncio del Gobierno del cambio en las metas de inflación
(pasó del 12% al 15% para 2018), la divisa superó su récord ayer y hoy continuó
su tendencia alcista.
En el minorista,
avanzó 27 centavos y cerró en $19,93. En el mayorista, en tanto, la moneda
subió 31 centavos y concluyó la jornada en $19,65. De esta manera, acumula una
depreciación del 6,8% en lo que va de enero.
Martin Kalos,
director de EPyCA Consultores, entiende que una de las razones por las cuales
subió el dólar es porque estaba atrasado con respecto al resto de los precios:
"La devaluación el año pasado no fue tan alta como la inflación. A eso se
suma la baja de las tasas de interés de
referencia del BCRA que impacta sobre la decisión de si ir a
tasa en pesos y ganar interés que te paga
una Lebac o apostar a otro instrumento como el dólar".
¿Por que sube el
dólar?
Según los
analistas, la suba se explica por varias razones, pero principalmente porque
los inversores, que prevén que las tasas seguirán bajando, desarman su cartera
en pesos y se dolarizan. Este movimiento se produce en un momento en que no hay
una gran oferta de divisas en el mercado, lo que hace que la suba de la demanda
impulse el precio.
"El principal
factor es que a partir de la flexibilización de las metas del Banco Central y
el espacio que encontró para bajar tasas, el dólar se ajusta a su nuevo
equilibrio. Hay que recordar que venía retrasado contra la inflación antes de
diciembre y ahora que está en la zona de $20, la película de dólar e inflación
se empareja", explicó Federico Furiase, director de la consultora EcoGo.
Al dejar de ser
atractivas las Lebacs, los ahorristas optan por otras alternativas de
inversión. "Lo que vemos en el mercado una reacción a la baja de tasa del
Banco Central tras su Informe de Política Monteraria . Aunque en el mercado
secundario la tasa de interés ya había bajado, hoy está jugando mucho en la
decisión de dolarizar ahorros", sostuvo Amilcar Collante, de Cesur.
"Hay que poner
en contexto la suba del dólar y recordar que es un activo más de la economía y
que la inflación de los últimos meses se estuvo acelerando (más de 6,15% en el
último trimestre). Es decir, el peso está perdiendo poder de compra. En otras
palabras, la corrección es lógica, lo atípico es la velocidad con que se
produce la corrección", añadió Collante.
¿Hay margen para
seguir bajando tasas?
El Banco
Central volvió a bajar la tasa de
interés ayer y la fijó en 27,25%. Según el presidente de la
entidad, Federico
Sturzenegger , hay margen para seguir bajándola, aunque de
forma gradual.
"El Banco
Central está intentando convencernos de que hay margen para bajar aún más las
tasas, planteando que la tasa de interés real es alta en pesos, es decir, es 10
puntos porcentuales arriba de la tasa de inflación. En la medida en que sea una
tasa de interés real alta, pero razonable, que pueden ser 5 o 6 puntos por
encima de la inflación, podrían bajarse las tasas", consideró Kalos.
Al respecto sostuvo
que existen otros factores que están en juego como los aumentos de tarifas o las
negociaciones paritarias, que sí imponen una inercia. "En el corto plazo
es difícil pensar bajar la tasa de interés sin que eso impacte en las
expectativa inflacionaria. Hoy la expectativa se sitúa en torno al 18 o 19% y
es difícil que baje de eso si se sigue relajando la política monetaria",
indicó.
¿Qué impacto
tiene en precios?
Para Furiase
todavía el impacto en precios no es fuerte, pero sí hubo un traslado en
alimentos y bebidas. "La inflación de enero que veíamos en 1,7% puede
estar más cerca del 2%, donde además va a impactar la suba de la nafta que
se ve afectada por el alza del dólar", dijo.
"Hay que ver
además que el consumo masivo donde hay impacto de dólar porque los alimentos de
Argentina se exportan, ahí como la demanda está más apretada, las empresas van
a tener cautela", agregó. Sin embargo, el impacto en precios, sostuvo, puede
ser un poco más rápido en el segmento de los bienes durables (autos,
electrodomésticos, electrónicos), con mayor peso de los componentes importados.
Para Collante, en
tanto, en contraposición sí hubo un impacto en precios. "La Argentina
tiene un traslado a precios bastante elevado si lo comparamos con países
vecinos. Es de esperar que reaccionen los precios de alimentos. Y con ellos
también electrodomésticos y precios de automóviles que están vinculados a la
cotización del billete norteamericano", señaló.
¿Qué consecuencias
traerá la suba del dólar en otros aspectos?
"La Argentina
necesita dólares, pero eso no es un problema porque hay una entrada de dólares
masiva, que aleja el fantasma de necesidad de divisas, pero impacta en la
devaluación. De hecho, una parte del déficit comercial del 2017 fue por atraso
cambiario", indicó Kalos.
Según sostuvo en
"estos días la suba del dólar, que está por encima del aumento de precios
es una buena noticia porque recupera ese atraso, pero no va a ser
sostenido". "En el mediano plazo, la expectativa es que el dólar y la
inflación aumenten a la par y que la tasa de devaluación sea similar a la tasa
de devaluación", expresó.
Asimismo, consideró
que "el dólar no se va a disparar más allá de lo que el Banco Central
quiera y probablemente termine el año a la par de la inflación" y que la
suba de las tarifas de servicios públicos será menor, con un impacto del 20 o
25%.
Por su parte,
Collante analizó que "la devaluación, mientras no afecte tanto en la
inflación, trae un alivio para el sector exportable y por otra parte va a
permitir reducir algo del déficit comercial que fue de 8500 millones de dólares
el año pasado"
¿Qué
consecuencias traerá en la competitividad?
"Hay una
especie de sabana corta. La baja de tasa y la suba del dólar funciona dentro de
cierto esquema, puede dar oxígeno a la competitividad de las exportaciones y al
acceso al financiamiento de las pymes, en la medida que se desarman posiciones
en Lebacs. Además, eso puede darle al crédito que es lo que va a mover la
economía este año, porque los salarios van a ir muy en línea con la
inflación", dijo Furiase.
Producción:
Julia D'Arrisso y Esteban Lafuente.
|