Aunque haber tocado un máximo de 35.000 puntos era motivo suficiente
para que continuara la toma de ganancias, ayer el índice sufrió más la
presión de los mercados internacionales.El índice local bajó ayer por tercera rueda consecutiva. Perdió 1,6%,
por lo que acumula desde el viernes pasado un descenso de casi 3%, si
bien todavía está 13,8% arriba en enero. Así, se alejó de la marca
histórica alcanzada el jueves, dado que ayer terminó en los 34.341
puntos. Las peores performances fueron las de TGS, Consultatio y
Siderar, por sus retrocesos de 5%, 3,1% y 2,9%, respectivamente.
Si bien era previsible la llegada de una toma de
ganancias (el Merval acumula una mejora cercana al 25% desde mediados de
diciembre) lo cierto es que las turbulencias en el mercado
internacional también incidieron en las caídas. Es que desde Wall Street
sólo llegaron malas noticias. El Dow Jones se hundió 1,2%, el S&P
cayó 0,97% y el Nasdaq bajó 0,9%. También cedió el petróleo: en Estados
Unidos perforó los u$s 69 el barril. Además la tasa de los bonos del
Tesoro a 10 años tocó 2,73%, un rendimiento que desata el nerviosismo
entre los mercados, en especial el de emergentes, entre ellos Argentina,
dado que se tiene en cuenta esta tasa como referencia para tomar deuda.
El alza del rendimiento de este bono está relacionado con la
expectativa de subas de tasas que planea hacer la Reserva Federal, de
hecho hoy termina la reunión de política monetaria y aunque podría
definirse un aumento, los expertos creen que, al menos en esta ocasión,
se mantendrá entre 1,25% y 1,5%.
Con estas variables quedaba claro que era
prácticamente imposible esquivar una baja. "La toma de ganancias se
tenia que dar sí o sí, ya veníamos esperándola. Si analizábamos cada
indicador por separado no había motivos suficientes para justificar la
rueda, pero al ver todo junto entendés por qué cayó el mercado local",
comentó el operador de Mayoral, Rubén Pasquali.
En
cuanto a la tasa del bono estadounidense, el experto subrayó que se
encuentra en "niveles críticos", debido a que los rendimientos que se
ven ahora son los que se anticipaban recién para fines de este año.
"Obviamente las repercusiones llegan a los mercados de bonos y de
acciones locales. Pega porque endurece las condiciones de crédito.
Argentina sigue pidiendo dinero prestado y la suba de tasa nos
complica", expresó Pasquali.
No obstante, ayer se dieron algunas subas; fue el
caso de las acciones del Grupo Financiero Galicia, que al tener peso en
el Merval, la suba de 1% evitó que la caída del índice fuera mayor.
En cuanto a los bonos, cedieron tanto en el terreno
local como internacional, siendo los precios valuados en dólares los
que mejor reflejan el comportamiento de la deuda pública dado que no
están condicionados por los movimientos del tipo de cambio. En Wall
Street los títulos públicos descedieron un promedio de 0,4%.
Según detalló Nicolás Chiesa, senior trader de
Balanz Capital, por la mañana estuvieron bastante más pesados, mientras
que a mitad del día tuvieron una recuperación. "Probablemente el repunte
estuvo ligado a que la caída había sido algo exagerada. También se
conoció una nota de Bloomberg sobre el posible pago de los warrants,
pero en todo caso esta noticia solo debería haber sido positiva para los
cupones del PBI", aclaró Chiesa. De todas formas, sobre el cierre, los
bonos volvieron a caer.
Para el especialista, la jornada estuvo marcada por
una combinación de tres factores: la tasa de EE.UU. en alza, la pérdida
de independencia del Banco Central (luego de los cambios en las metas
de inflación) y el papelón de Chubut (el intento de reestructurar su
deuda).
"En estos casos siempre los bonos que más sufren
son los largos. Me parece que hoy conviene quedarse en duration corta y
mediana, esperando que pase el temblor; mirar los largos desde afuera",
indicó el senior trader de Balanz Capital. |