El dólar continúa reforzado por los datos de creación de empleo en EE UU que se conocieron durante la semana pasada. El billete verde mantiene su cotización respecto al euro levemente por encima de 1,28 unidades, mientras que ganó terreno frente al yen después de que se diluyan los rumores sobre la cercanía de una próxima flexibilización del yuan chino. Los inversores volvieron a apostar por el dólar al comienzo de la semana después de que la última finalizara con esperanzadores datos sobre la creación de empleo en EE UU, uno de los caballos de batalla de la primera economía mundial, junto con su desequilibrio comercial y presupuestario. Mientras, la zona euro es incapaz de generar noticias que tranquilicen a los inversores.
De hecho, el euro perdía de vista la referencia de 1,28 dólares a primera hora de la mañana después de que se publicaran un par de datos macroeconómicos en Alemania. La producción industrial descendió por segundo mes consecutivo y en mayor cuantía de lo previsto por los analistas (un 0,8% frente a un 0,5% estimado) mientras que las ventas minoristas se incrementaron a un ritmo muy moderado, que no terminó de convencer a los inversores.
Aunque el dólar perdió parte de su impulso inicial y volvió a cotizar por encima de la cota de 1,28 unidades por euro, el billete verde se mantuvo firme frente a la moneda única y logró avanzar terreno frente al yen, que se alejaba así de los máximos de las últimas siete semanas que logró alcanzar en las últimas sesiones gracias a los rumores sobre una hipotéticamente cercana flexibilización del yuan chino.
Sin embargo, con el paso del tiempo, los comentarios se han ido diluyendo en el mercado y cada vez son menos los que apuestan por que la divisa del gigante asiático abandone pronto la cotización ligada al dólar. Este hecho favorecería, según los expertos, a las exportaciones japonesas, ya que haría que las ventas de China en el exterior se convirtieran en menos atractivas, sobre todo si se cumplen los presagios de los analistas, que sostienen que el yuan subirá si comienza a fluctuar libremente.
La libra esterlina avanzó levemente frente al euro después de que el Banco de Inglaterra mantuviera los tipos de interés en el 4,75%, una decisión esperada por los mercados.