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Por
Julián Yosovitch - Los bonos en dólares han sufrido producto del escenario de
suba de tasas, registrando nuevos mínimos y manteniéndose dentro de un proceso
correctivo. A nivel regional, incluso, son los que más han caído y, por ende,
los que más han visto incrementarse los rendimientos. Dado que nuestro mercado
es más volátil que el resto de las plazas, esta evolución resulta natural. Sin
embargo, los portfolio managers de los fondos aún se muestran optimistas y
destacan dónde pueden haber oportunidades en este contexto de mayor
volatilidad.
Juan
Manuel Pazos, jefe de estrategia en Puente, señala que "en la primera
parte del año, la caída de los títulos argentinos estuvo explicada en partes
prácticamente iguales por la suba de la tasa de interés de los bonos del Tesoro
norteamericano y por una suba en la prima de riesgo argentino. Este aumento de
la prima de riesgo se explica principalmente por factores idiosincráticos, en
un contexto en que los spreads de la deuda emergente no se vieron afectados por
el aumento de la tasa libre de riesgo". A su vez, a nivel local, "la
decisión de modificar las metas de inflación, que no tuvo una lectura positiva
por parte del mercado, el costo político que tuvo la sanción de la reforma
provisional, la sensación de una oposición algo más unificada, todo ello
contribuyó al aumento de la prima de riesgo argentino", agrega.
No
obstante, Pazos destaca que su sensación es que estamos cerca de tocar piso.
"Si bien el mercado global luce más incierto y la tasa a 10 años de los
bonos norteamericanos parece encaminarse a 3%, hay señales que la situación
local comenzaría a fortalecerse en las próximas semanas. Por un lado, el ajuste
en los haberes jubilatorios en marzo y las paritarias fortalecerán el ingreso
disponible, dándole impulso a la actividad. Por el otro, con los avances en
materia fiscal en diciembre el gobierno probablemente podrá presentar muy
buenos resultados en las cuentas públicas en el 1T18, lo que renovará la confianza
de los inversores, moderando en parte el impacto del contexto global sobre la
deuda argentina".
Gustavo
Cañonero, Partner de Grupo SBS, señala que "en términos específicos hay
bonos relativamente defensivos que han quedado muy baratos, como el Bonar 24, o
el Disco, aunque el último un poquito más volátil. Los bonos más largos también
lucen atractivos pero la prudencia exige esperar un panorama internacional más
estable antes de volver a invertir en duración".
Para
explicar el ajuste actual, Cañonero resalta que "el proceso de suba de
tasas a nivel internacional pareciera no haber terminado y habrá que saber
acomodarse a ello, pero el cambio fue muy grande y repentino, y la reacción de
los bonos argentinos mucho mayor de lo que cualquiera hubiese esperado".
Mirando
hacia adelante Cañonero destaca que cabe esperar que el mercado externo
encuentre un equilibrio en términos del nivel de tasas, probablemente todavía
por arriba de las actuales. "La clave es que esa búsqueda se logre sin
fuertes cimbronazos en los mercados de activos, como vimos el caso de la
volatilidad de las acciones americanas estos últimos días. Con tasas viéndose
más lentamente, aunque sea hacia arriba, el mercado debiera volver a buscar el
rendimiento de los países emergentes, en particular Argentina, que ha quedado
relativamente barato y donde las ultimas buenas noticias políticas y de números
fiscales (el ejercicio 2017 fue notablemente bueno y facilita el logro de las
metas del 2018) fueron casi tapadas por los factores mencionados".
Alejandro
Kowalczuk, Head Portfolio Manager de Argenfunds, sostiene que con la suba de
esta tasa de EE.UU., desde 2,40% a finales de 2017 hacia el 2,82% actual, vemos
una suba en los spreads de riesgo (medidos por el EMBI: Emerging Markets Bonds
Index) de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Uruguay. Sin embrago, otros
países dentro del grupo de emergentes, tales como Perú, México, Panamá, Sudáfrica,
Turquía (por mencionar algunos), vieron disminuir sus spreads. Y no sólo esto,
dentro de los países que aumentaron su prima de riesgo, se observan diferencias
sustanciales: Brasil 0.42%, Colombia 2.30%, Uruguay 2.74% y Argentina
15,38%. Esto se explica por el riesgo diferencial que perciben los inversores,
asociado a variables locales de cada uno de los países".
Yendo
al caso puntual de Argentina, Kowalczuk detalla que "a los factores
externos que justifican la suba en rendimientos (subas de tasas de la Fed
adicionales dada la mayor presión inflacionaria e impacto en la 10Y), se le
deben sumar los factores locales que amplían los spreads (déficit primario,
necesidades de financiamiento, inflación, saldo de la balanza comercial)".
Por
ejemplo, el spread del bono AA46 contra el Brasil 2037 pasó de 123 bps a los
193 bps actuales, es decir, amplio en 70 puntos básicos el spread y en la parte
larga de la curva, mientras que el AA21 contra el Brasil 2021 pasó de 121 bps a
196 bps ( 75 bps) en la parte corta. "Se observa aquí, una tendencia
creciente en los niveles de spread consistente con el contexto internacional y
de Argentina en particular. No obstante, el comportamiento de los spreads
actuales también muestran cierta sobre-reacción del mercado y posibilidad de
reversión a la media, es decir que los spreads entre Argentina y Brasil se
compriman en cierta medida", cierra.
Finalmente,
en un informe de Banco Mariva enviado a sus clientes apunta que ha sido un 2018
extremadamente doloroso hasta el momento para los bonos en dólares de
Argentina, pero entienden que el bajo rendimiento relativo de los pares de
Latinoamérica parece un poco exagerado.
Mirando
hacia adelante, desde Mariva son optimistas y destacan que "vemos un par
de razones para estar positivo en los rendimientos potenciales de la deuda
Argentina: En primer lugar, la mejora macroeconómica persiste, en nuestra
opinión. Por otro lado, entendemos que los activos argentinos se mantienen
baratos en relación con sus pares de la región".
En
cuanto al posicionamiento en bonos en dólares, los analistas del banco resaltan
que "recomendamos los bonos DICY, que lucen atractivos dentro de la parte
media de la curva local. En cuanto a los bonos en moneda local, recomendamos
mantener el vencimiento Argtes 18M, como un buen sustituto de Lebac. Dentro de
los bonos ligados a tasa Badlar, encontramos a Bocan 19 como un instrumento
atractivo. En cuanto a los bonos que ajustan por CER, encontramos a Boncer 20 y
Boncer 21 como bonos que lucen atractivos. Ambos se beneficiarán de un
atractivo escenario de inflación hasta mayo".
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