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Por Matías Barbería
- Tras la tercera decisión de tasas del Banco Central (BCRA) del año y el regreso a la calma en
Wall Street, el mercado local volvió a estabilizarse pero la volatilidad
global dejó huellas, en especial en el nivel del dólar y en el spread que paga la
argentina por endeudarse. Desde su pico del mes, el riesgo país argentino cayó
34 puntos, pero se mantiene 20 puntos por encima del nivel previo al sacudón
externo y 40 puntos arriba del nivel al que estaba antes de la modificación de
las metas de inflación de fines del año pasado. Si a eso se le agrega la suba de la tasa en Estados Unidos, el costo de
financiamiento subió casi 90 puntos básicos desde diciembre.
El indicador EMBI Argentina
que mide JPMorgan la diferencia entre la tasa que pagan los bonos de Estados
Unidos (EE.UU.) y de la Argentina cerró la semana pasada en 392 puntos, 34
puntos por debajo de los 426 que alcanzó el 9 de febrero último.
Desde entonces, los
índices neoyorquinos volvieron a las subas y la tasa de los bonos del Tesoro de
los EE.UU. a 10 años -clave para el costo de financiamiento de países como la
Argentina- dejó de dar saltos.
El sacudón global
llegó a barrer con toda la ganancia del índice Merval de la Bolsa porteña del año
(tras el rebote gana 9,02% desde fines del año pasado, pero había llegado a
estar 17,24% arriba), disparó 54 centavos al dólar minorista (tocó
máximo en $ 20,35 antes de asentarse en $ 20,05 el viernes pasado) e hizo
volar los rendimientos que pagan los bonos argentinos.
Específicamente el
EMBI Argentina llegó a subir 53 puntos básicos como resultado del sell-off estadounidense,
de los cuales ya recuperó buena parte. Continúa, sin embargo, 19 puntos por
encima del momento en que empezó el temblor.
El EMBI Argentina,
el que más subió
La disparada en el
costo de endeudamiento soberano mostró diferencias entre los países de la
región y, en esas diferencias, la Argentina se destacó como una de las que más
sufrió por la menor confianza de los inversores. En el peor momento, el riesgo
país de Brasil llegó a subir 29 puntos, mientras que el de México subió 27 y el
de Chile 21.
"El hecho que
la economía de Argentina presente un déficit en cuenta corriente (exceso del
total de gastos sobre la producción) de casi 5 puntos del PBI y unas
necesidades de emisión de nueva deuda para financiar el déficit fiscal de más
de u$s 26.000 millones, hace que nuestra economía sea muy sensible a los
cambios de humor del escenario financiero internacional", escribió Gustavo
Reyes en el último Informe de Coyuntura del Ieral.
En realidad, la
suba en el riesgo país argentino había empezado antes, tras el
cambio en las metas de inflación acompañado
por la baja de la tasa de referencia decidida el 28-D. Ese
día, la meta para 2018 pasó de 10% a 15% y, de inmediato, las tasas de Lebac en el mercado secundario bajaron
por obra y gracia del BCRA, a pesar de que las expectativas de inflación
estaban por encima incluso de la nueva meta.
"El mercado
pasó factura y, con el aumento de la volatilidad global, eso se acentuó. La
suba de la meta y la baja de la tasa hizo perder credibilidad al BCRA y disparó
el spread de los bonos", dijo Federico Furiase, de Eco
Go.
Impacto en el costo
del endeudamiento
Desde el 28-D hasta
el viernes pasado el costo de endeudamiento argentino subió 89 puntos básicos
el costo de endeudamiento de la Argentina, por un lado porque la tasa a 10 años
de los EE.UU. está 44 puntos por encima de ese momento y porque el riesgo país
el spread sobre esa tasa de referencia sumó otros 45 puntos
básicos.
El proceso de
compresión de spreads entre los bonos argentinos y los
norteamericanos podría continuar, según analistas. El EMBI Argentina
retrocedió 238 puntos desde antes de las elecciones presidenciales de 2015
hasta el cierre del año pasado y, las apuestas de los inversores están
fundamentadas en la expectativa de una continuidad de ese trayecto.
"Podemos tener
algo más de compresión de spread, pero creo que estamos en un
proceso mucho más gradual y volátil, porque el mercado es otro y porque los
inversores van a estar más atentos a qué logros reales se consiguen en materia
de inflación y déficit", dijo Furiase.
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