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Por Matías Barbería
- Las Letras del Banco Central (Lebac ) son el principal instrumento de regulación
de la oferta monetaria con el que cuenta el Banco Central (BCRA).
Se trata de títulos de deuda a corto plazo, de uno a nueve meses, por los
que se ofrece a cambio una tasa. A diferencia de otras emisiones de deuda, como
por ejemplo las Letras del Tesoro que se usan para solventar gastos del sector
público (por ejemplo salarios), el dinero que recauda el BCRA por sus
Lebac no se destina a ningún uso, con lo cual deja de circular durante el
tiempo de vida de cada papel. Por eso, se dice que ese dinero se
"aspira" o se "esteriliza".
A grandísimos
rasgos, el consenso alrededor de las causas de la inflación indica
que responde a que la oferta de dinero excede a la demanda (a modo de
simplificación de un debate académico enorme). De ahí que en un programa
desinflacionario reducir la oferta de pesos aspirándolos con Lebac sea
uno de los ejes.
El BCRA cuenta con
otros instrumentos de regulación de la masa monetaria, como los pases pasivos a
1 y 7 días de plazo y las recientemente creadas Letras de Liquidez (Leliq),
también de 7 días de plazo que tienen el mismo rol que las Lebac, pero que
tienen una duración más corta.
¿Cómo se fija la
tasa de las Lebac?
La tasa de las
Lebac, originalmente, se fijaba en licitaciones semanales que desde 2017
pasaron a ser mensuales. Pero gradualmente la licitación periódica fue
perdiendo importancia en favor de las operaciones que cada día hace la
autoridad monetaria.
Las letras del BCRA
tienen un mercado secundario, es decir que además de emitirse mensualmente
se pueden comprar y vender a diario, ya sea a la propia autoridad monetaria o a
otro privado.
Así, en las
operaciones de cada día la mesa oficial ofrece letras a la tasa que cree
conveniente para conducir el proceso de desinflación y, de esa manera, puede
fijar el rendimiento a diario.
La última vez que
bajó el retorno de la Lebac fue luego de que el 23 de enero pasado se redujera
otra tasa, la de política monetaria. En consonancia con ello, las Lebac a
un mes pasaron a pagar 50 puntos básicos menos y quedaron en 26,75%. En la licitación de ayer sólo se mantuvo ese nivel de tasa.
¿Qué tan importante
es el stock de Lebac en circulación?
Al 19 de febrero,
último dato disponible, el monto en circulación de $ 1,27 billón de pesos.
Esto es más de un millón de millones de pesos. El 17 de diciembre de 2015,
día de la salida del cepo cambiario, el stock acumulado de Lebac era de $
316.550 millones.
El crecimiento
acelerado del stock de letras del BCRA atrajo la mirada de operadores y
analistas que hablaron de una "bola de nieve" difícil de
administrar, pero la entidad conducida por Federico Sturzenegger descarta estas críticas y sostiene
que están basadas en un error técnico: que están mirando las deudas de la
entidad ("el pasivo", en términos contables) sin tener en cuenta el
otro lado del balance del banco, las tenencias que componen las reservas
internacionales ("el activo").
Buena parte de la
emisión monetaria que debió ser esterilizada por el BCRA desde 2015 a esta
parte estuvo relacionada con la emisión de pesos que necesitó hacer para
comprar dólares con los que aumentar sus reservas, mayormente dólares que el
Tesoro consigue a través de colocaciones de deuda.
Por caso, el mismo
17 de diciembre de 2015 las reservas llegaban a u$s 24.141 millones y, al 16 de
febrero último, habían alcanzado los u$s 62.313 millones. En ese período, el
BCRA tuvo que emitir $ 594.280 millones para pagar por los u$s 38.172 millones
que crecieron las reservas. El resto de la emisión monetaria no se explica
por compras de divisas.
En el último
Informe de Política Monetaria el BCRA se encargó de discutir este punto al
calcular la variación del stock de Lebac en base a su contraparte de reservas.
Así, el peso en el PBI de los pasivos (Lebac) restados los activos adquiridos
se reduce: "El stock de pasivos no monetarios, descontadas las reservas
adquiridas desde marzo de 2016, cae de 7,2% del PBI en marzo de 2016 a 6,2% del
PBI a fin de 2017", publicó la entidad en enero.
¿Cuál es el costo
de las Lebac?
Todos los meses el
BCRA paga intereses por las letras. Pero, de nuevo, ese costo tiene que
ser comparado con los beneficios que obtiene el BCRA por las tenencias que
tiene en sus reservas, porque están invertidas y porque además generan
rendimientos en pesos cada vez que el dólar sube.
El costo de
intereses que pagó el BCRA el año pasado por sus Lebac no se conocerá en forma
precisa hasta se publique su balance 2017. Como vende Lebac a diario en el
mercado secundario es difícil calcular los plazos de cada letra y, con ellos,
su rendimiento definitivo. Sin embargo, una estimación de FyE Consult ubica el
costo de intereses de ese año en alrededor de $ 280.000 millones de pesos.
Comparan, sólo a modo descriptivo, con un resultado fiscal 2017 en el que el
sector público pagó $ 225.000 millones por intereses.
En EcoGo, por otro
lado, comparan los costos en términos del PBI. Así estiman el stock de Lebac
equivale al 11% del PBI, mientras que sus intereses anuales rondan el 2,5% del
producto. Otra vez para dar una idea del tamaño de estas cifras que pueden
sonar algo abstractas la misma consultora calcula el stock total de deuda del
sector público nacional con privados, multilaterales y el Club de París en 28
puntos del PBI y a los intereses pagados por esa deuda del Tesoro en alrededor
de 2,1 puntos del producto.
Pero, de nuevo, al
mirar sólo los intereses se está computando una parte del balance del BCRA.
Esos costos fueron contrarrestados por rendimientos de las reservas que fueron
compradas con los mismos pesos que luego fueron absorbidos vía Lebac. Esos
rendimientos hacen que el resultado financiero del banco sea mejor.
Por ejemplo, en
2016 el BCRA compró u$s 14.397 millones para sus reservas para lo cual debió
emitir $ 160.286 millones de pesos que luego aspiró con Lebac. Por esas letras
la entidad pagó $ 22.125 millones de intereses. Pero, a su vez, los dólares
sumados a las reservas generaron intereses por $19.140 millones en el año.
Así, el costo de emitir para comprar reservas y luego esterilizar los
pesos emitidos fue de casi $ 3.000 millones. O sea que la operatoria es
costosa, pero no se puede calcular sólo a través del pago de intereses, sin
descontar los rendimientos que obtiene.
Extraoficialmente,
antes del cambio de metas de inflación del año pasado, funcionarios del BCRA
calculaban en u$s 11.000 millones el costo del aumento de sus deudas contra el
crecimiento de sus activos entre 2015 y 2017. Esa cifra debería haberse
reducido mucho por la suba del dólar desde entonces: pasó de $ 17,50 a $ 20,17
desde ese momento y las reservas están valuadas en esa moneda.
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