Londres, 11 may (EFECOM).- El miedo a una desaceleración económica, anunciada por la caída de la productividad industrial y del consumo privado, ha provocado una depreciación de la libra esterlina frente al dólar y al euro. Hasta el momento la caída de la libra ha sido más bien modesta- así perdió, por ejemplo, tres centavos frente al dólar en la última semana-, pero éste podría ser el comienzo de una tendencia a la baja de la orgullosa divisa esterlina, según los expertos. Hay expectación por lo que diga hoy el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, sobre los últimos datos económicos y la posibilidad de que el Banco decida subir los tipos de interés, algo que no parece que vaya a hacer de momento. Los mercados de divisas han reaccionado en cualquier caso más rápidamente al comportamiento de la economía británica que el banco emisor. "La esterlina puede haber llegado ya a su techo este año frente al dólar y al euro. A partir de ahora sólo puede bajar", afirma David Mann, experto en divisas extranjeras del Standard Chartered Bank, citado hoy por el diario "Financial Times". La estabilidad relativa a un alto nivel del tipo de cambio de la libra ha sido una suerte para los consumidores, pero también una pesadilla para los fabricantes, señala el periódico. Al abaratar las importaciones, la fortaleza de la libra esterlina ha mantenido la inflación a un nivel bajísimo y ha aumentado el poder de compra de los ciudadanos británicos en el extranjero. Al mismo tiempo, sin embargo, ha perjudicado a la industria manufacturera británica, que ha visto reducidos sus márgenes de beneficios en mucha mayor medida que la industria de servicios, tán menos expuesta a la oscilaciones en el tipo de cambio. En el cuarto trimestre de 2004, el índice de rendimiento sobre el capital de las empresas manufactureras fue de un 6,1 por ciento frente a un 12 por ciento en 1997, año de la llegada de los laboristas al poder. La fortaleza de la libra ha empeorado además la balanza comercial del Reino Unido, cuyo déficit por cuenta corriente no ha dejado de crecer. Una caída de la libra esterlina puede tener, sin embargo, para el Gobierno laborista un efecto positivo porque podría ayudarle a cumplir su objetivo de crecimiento económico de en torno a un 3 por ciento este año. |