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Por Julián
Yosovitch - En un contexto en el cual las tasas a nivel global se muestran con
un nivel de volatilidad mayor a lo visto en los últimos meses, los bonos
locales tienden a sufrir, acompañando la debilidad del mercado de renta fija
global. Naturalmente, cuando las tasas internacionales tienden a
subir, los bonos más largos son los que mas sufren, sobre todo
cuando la velocidad en la suba de tasas se exacerba. Por ello
es que en estos contextos, los analistas se inclinan a recomendar el
posicionamiento en bonos mas cortos, siendo el Bonar 2024 entre los
favoritos gracias a que ha sabido sortear mejor el contexto de volatilidad de
tasas y porque también es uno de los bonos con mayor liquidez en el mercado de
bonos local.
Desde Criteria destacan se
muestran con cierta cautela producto del escenario de suba de tasas en EE.UU.
y recomienda acortar duration de los portafolios.
“Observamos con cautela el avance de la tasa de interés del Tesoro a 10 años en
el último período, que subió casi 90 puntos básicos desde septiembre y se
encuentra muy cerca de la frontera del 3,00% anual (hoy en 2,89%). En ese
sentido, creemos que el contexto exhibe riesgos: por un lado, la Reserva Federal
castiga el precio de los bonos al reducir su hoja de balance, lo que aumenta su
rendimiento; por el frente fiscal, los estímulos impositivos para las empresas
podrían acelerar la expectativa inflacionaria y, en consecuencia, el proceso de
recomposición de las tasas de interés”.
El contexto de
mayor volatilidad en los mercados globales afecta a los emergentes en general y
Argentina en particular y desde la compañía destacan que “estos movimientos en
las tasas internacionales afectan a la Argentina en particular,
dada la dependencia que tiene nuestro país del ahorro externo para financiar el
desequilibrio fiscal y el déficit de cuenta corriente. La sensibilidad de
nuestra deuda soberana nos expone a una alta volatilidad en un contexto muy
distinto al que se registró en los últimos meses y años”.
Desde el lado
operativo, los analistas de Criteria recomiendan acortar la
duración en las carteras en dólares para transitar con prudencia el periodo de
incertidumbre, ya que los títulos más largos resultan los más sensibles a las
variaciones en la tasa de interés. “Nuestra preferencia pasa por
el Bonar 2024, que tiene una duración de 3,1 años y un rendimiento de
5,00% anual en dólares. Creemos que su liquidez es una ventaja particular para
eventualmente reingresar en la parte larga de la curva si se dan condiciones de
valor nuevamente”.
Finalmente, el
equipo de Research de Criteria resalta que “si bien el
rendimiento es mayor, permanecer en el tramo del DICA expone al inversor al
riesgo de un escenario potencial donde la tasa del bono de 10 años
de EE.UU. suba intempestivamente por encima de estos niveles empujada
por el temor a un incremento mayor de la inflación. Por las diferencias de
duración (7,2 vs. 3,1 años) un evento de esta naturaleza, suponiendo un desplazamiento
paralelo de la curva, lastimaría al DICA con una pérdida de capital
el doble de profunda que en el caso del AY24”.
Los bonos
argentinos en dólares han sufrido a lo largo del año por el
aumento de las tasas en EE.UU., con la tasa del bono del tesoro americano
a 10 años mostrando una suba de 46 puntos
básicos, provocando un desempeño
inferior en el resto de los mercados emergentes
y provocando que sus spreads se amplíen. “Ha
sido un 2018 extremadamente doloroso hasta el momento para los bonos en dólares
de Argentina, pero creemos que el bajo rendimiento relativo de los
pares de Latam parece un poco exagerado”, indicaron.
Mirando hacia
adelante los analistas de Banco Mariva destacan que “vemos
un par de razones para estar positivo en los rendimientos potenciales de
la deuda en dólares de Argentina: en una primera
instancia, la expectativa de los inversores sobre la mejora
macroeconómica aun persiste. Además, creemos que los activos locales
se encuentran baratos en relación con sus pares de Latam.
Por otro lado, según los pronósticos de Bloomberg, la tasa de 10
años del Tesoro de los Estados Unidos apuntan a que la misma debería
ubicarse en torno al 3.03%, por lo que la mayor parte del movimiento
debería ya estar en los precios. Finalmente, luego de
los u$s 9.000 millones vendidos por el Gobierno Nacional a
principios de año, la oferta de nuevos los bonos que se
extenderán durante el resto de 2018 son significativamente más
bajos (estimamos mate alrededor de u$s 3.000 millones), generando
menores presiones para la nueva y actual deuda soberana local”.
Desde el lado
operativo, el equipo de Research sigue sugiriendo que los bonos DICY
ya que lucen un poco baratos para el parte media de
la curva. Sin embargo, en el segment provincial buscan
posicionarse en la parte corta de la curva, recomendado los bonos de Buenos
Aires en dólares a 2023, 2024 y 2027. También ven atractivo los bonos
de Entre Ríos a 2025 y de Córdoba a 2024 y 2027. Mirando
los bonos a nivel corporativo, desde la compañía también buscan la parte corta
de la curva como el bono de YPF a 2024 y 2025 así como el de Banco
Macro a 2026 e Irsa a 2019.
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