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Por
David Cayón - El año no arrancó de la mejor manera. Los datos de la economía no
acompañan y la política está mostrando sobresaltos (el caso Valentín Díaz
Gilligan), pero fiel al estilo inaugurado desde que Cambiemos asumió en la Casa
Rosada, el optimismo sigue presente en el equipo económico.
"El
2018 será mejor que el 2017 en la actividad económica y con esto romperíamos el
serrucho de no crecer los años pares para si crecer los impares años
electorales", explica una alta fuente del Ministerio de Hacienda.
La
lucha para crecer tiene su eje fundamental en atraer más inversiones. "El
mecanismo clave es que haya cada vez más inversión. La inversión, entiendo todo
lo que aumenta el stock de capital, los "fierros" para producir en
2017 fue de 16% del PBI cuando en la región el promedio es 22%. Para este año
estimamos que, con suerte, podemos alcanzar el 17%. Crecemos pero es
bajo", explican en la cartera que conduce Nicolás Dujovne.
Los
datos del Indec muestran que la inversión medida en precios constantes registró
un fuerte crecimiento en 2017, pero la tasa de inversión sobre el PBI se
mantuvo en el mismo nivel que 2016.
Parte
de esto se explica en que creció la la tasa de inversión en la construcción
mientras que la contracara estuvo en equipos durables, la excepción fue la inversión
en equipo de transporte importado (34,3% interanual), en donde la compra de
trenes y vehículos automotores tiene un peso preponderante.
En
medio de esto, según los datos de la Agencia Argentina de Inversiones y
Comercio Internacional, desde el primer día que Mauricio Macri se sentó en el
Sillón de Rivadavia hasta el 31 de diciembre de 2017 se anunciaron 823 proyecto
de 645 empresas por un monto total u$s 103.856 millones.
La
suma es abultada, pero buena parte pertenece a YPF la sociedad en donde el
Estado argentino es el socio mayoritario (u$s 25.363 millones).
Aunque
hay varias líneas de acción para lograr incrementar el peso de la inversión
sobre el producto y acelerar el crecimiento, pero hay tres ejes que Hacienda
tiene fijos y que entiende que son necesarios para crecer: 1. Generar
estabilidad macroeconómica (inflación de menos de un dígito y equilibrio
fiscal); 2. Instituciones (desde el punto de vista económico incentivar cambios
que apunte a la competitividad y a desregular); y 3. Mayor competencia (avanzar
contra monopolios y mayor integración al mundo).
Respecto
de este último punto, hay cierta "urgencia" por parte de varias
oficinas para que los despachos relacionados con competencia sean más ágiles.
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