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Pablo Fernández Blanco - Así se desprende de
números oficiales que revisó LA NACION. Un informe del Instituto Argentino de
Energía General Mosconi hecho sobre la base de números oficiales pone énfasis
en ese punto. Según sus cálculos, las reservas comprobadas de petróleo
alcanzaron en 2016 su nivel más bajo en los últimos 10 años. "En 2016 las
reservas comprobadas de petróleo fueron un 17,2% inferiores [344,52 millones] a
las registradas en el año 2007. Esto implica que han caído a una tasa anual
equivalente del 2,1% en el período", describe. Las reservas son los
hidrocarburos que ya fueron descubiertos en la etapa de exploración y que están
en condiciones económicas de ser extraídos.
Si se va más atrás en el tiempo, no se encuentra una cifra tan baja como
la de 2016 en ningún año al menos hasta 1998 inclusive. Solo en 2005 el nivel
de reservas de crudo estuvo cerca de la última cifra disponible [349,09
millones], aunque aún por encima. Las reservas de hidrocarburos constituyen un
indicador clave. En el sector petrolero estiman que una industria que pueda
jactarse de tener futuro debe cuanto menos reemplazar cada año la cantidad de
reservas que produjo en ese período, algo que estuvo muy lejos de ocurrir a
nivel local en las últimas dos décadas.
En paralelo, las reservas de gas fueron en 2016 casi 24% menos que en
2007, con una tasa de disminución del 1,4% anual.
El presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG),
Ernesto López Anadón, suavizó las cifras negativas. "Todavía no cerraron
los números de reservas de 2017, por lo que no sabemos qué va a pasar cuando
las comparemos con el año anterior -sostuvo ante la consulta de LA NACION-. Las
reservas están afectadas por diversos factores, entre ellos, los precios. En la
medida en que son más altos, por ejemplo, permiten alargar la vida de los
pozos, porque se puede extraer el recurso de manera más rentable".
La contracara es la situación actual. Con precios internacionales bajos
(el Brent, característico del Mar del Norte, cerró ayer a US$67,50 el barril,
cuando años atrás estaba por encima de US$100), una parte de los recursos del
subsuelo se torna más difícil de extraer de manera rentable, por lo que pierden
su condición técnica de reservas.
López Anadón agregó que "hay otra serie de trabajos que afectan las
reservas, y están relacionados con la antigüedad de los yacimientos. Cuanto más
viejos, más chicas son las incorporaciones de reservas, porque lo que va
quedando es menor. Esto pasa en todas las cuencas del mundo".
Para el Ministerio de Energía, que conduce Juan José Aranguren, "un
gran potencial de los recursos se encuentra en formaciones no convencionales,
especialmente Vaca Muerta, donde se concentra una parte importante de la
actividad y recursos a la espera de su incorporación como reservas. Los
proyectos de inversión iniciados y comprometidos permiten prever un crecimiento
significativo de la producción de gas, especialmente a partir de este año y el
año próximo".
El exsecretario de Energía Emilio Apud tiene una mirada compartida,
aunque menos crítica de la situación actual. "Las reservas han venido
cayendo porque no se invierte en exploración. Es una situación internacional,
pero se acentuó porque no había certidumbre económica en el país. Cuando el
precio es bajo, las empresas aumentan la producción para hacer caja, sin
reponer lo que produjeron. En particular, creo que no hace falta tener reservas
por más de 13 o 14 años", sostuvo. "Aún se está discutiendo cómo
definir reservas en Vaca Muerta. No está explicado en los números, pero están
creciendo las reservas de gas", agregó.
"Siempre quisiéramos tener más y mejores recursos para su
desarrollo, y por ello no solo nos preocupa, sino que es parte central de la
actividad del ministerio generar las condiciones para el desarrollo de la
industria y la mejora de las condiciones para su desarrollo", reconocieron
en el Ministerio de Energía. "Cuando vemos el nivel de reservas de crudo y
su disminución, sobre todo en el último año, debemos tener en cuenta las
particularidades de su determinación. Como recurso no renovable, las reservas
de petróleo se van consumiendo a medida que las vamos poniendo en producción.
Por ello es necesario mantener un proceso de inversión permanente en la
incorporación de nuevas reservas. Este proceso inversor está inevitablemente
vinculado con las condiciones económicas de la actividad. Desde 2015 y hasta
fines de 2017, la industria petrolera a nivel mundial ha estado pasando por un
ciclo negativo, el cual ha redundado en la baja de la inversión y la actividad
a nivel internacional", completaron.
Claves de los hidrocarburos
Producción y reservas
Ambos indicadores, claves para definir la situación del sector, muestran
números negativos.
Futuro incierto
Hoy hay menos crudo comprobado bajo el subsuelo que en 1998, cuando fue
el pico de extracción.
Vaca Muerta, la esperanza
La formación de recursos no convencionales muestra cifras positivas en
los dos indicadores.
Contabilidad expectante
Los especialistas sostienen que aún no está claro cómo medir los
recursos no convencionales.
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