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Por Caetano
Mohorade - La fuerte suba que ha registrado el dólar en los últimos dos meses
(ayer cerró a $20,50) también se trasladó al segmento de futuros del ROFEX,
donde el tipo de cambio avanzó a $23,65 para diciembre de este año. La suba se
dio de la mano de un pequeño avance del "spot" y por expectativa de
que el Banco Central mantuviera la tasa de política monetaria en un 27,25%, por
las dificultades que encuentra para bajar la inflación, lo que finalmente
terminó ocurriendo (ver página 3). De todos modos, más que de un piso los
analistas del mercado están hablando de los niveles actuales de la divisa como
un techo para el tipo de cambio para los próximos meses.
El avance de enero y febrero se desarrolló por diversos factores. Por un lado,
por la flexibilización de la política monetaria, donde la reducción de las
tasas de interés aplicada por el Banco Central generó una mayor demanda de la
moneda. Pero además, existe el temor de un menor ingreso de divisas por parte
del agro debido a la sequía que está afectando a diversas regiones del país.
Este proceso posiblemente termine repercutiendo sobre la balanza comercial, con
una suba en el déficit, que el año pasado alcanzó un récord de u$s8.471
millones. Otro a factor para tener en cuenta es la suba de tasas que se está
viendo en el mundo, como refleja el caso de los bonos del Tesoro estadounidense
a diez años, que rinden cerca del 2,90% y se acerca al 3%, encareciendo así el
costo de financiamiento de los países emergentes, entre ellos, el argentino.
Federico Desprats, analista de Intervalores, consideró que en los próximos
meses "hay que apostar por el carry-trade", ya que "la oferta de
la cosecha gruesa, pese a que el volumen será menor por la sequía, le pone un
techo" a la divisa. "El dólar ya se movió más de lo que se tenía que
mover", precisó. Y una de las mayores preocupaciones del Gobierno es que
el aumento del tipo de cambio se traslade a precios, repercutiendo
negativamente sobre el proceso de desinflación en el cual está embarcado el
Banco Central. Luego del cambio de metas de diciembre, el Gobierno espera para
este año que el costo de vida aumente un 15%, pero en el Relevamiento de
Expectativas de Mercado, los analistas proyectan que la suba estará en torno al
19,4%. "El BCRA tiene poder de fuego para intervenir en el mercado, pese a
que no lo ha hecho aún, y se está jugando la credibilidad", ya que debe
seguir bajando la inflación, comentó Desprats. "No veo que haya una baja
de tasas, al menos en los próximos dos o tres meses y el dólar se va a mantener
tranquilo: hay que apostar por las tasas en pesos", agregó.
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