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Por Jorge Herrera -
Si bien volvieron las golondrinas del "carry trade", los pequeños
ahorristas han quedado sensibilizados luego del salto que registró el tipo de
cambio sobre el cierre del 2017 y que se extendió a todo el verano. Por ello
los gestores de fondos siguen recibiendo consultas sobre alternativas de
inversiones en dólares. Al respecto emerge tímidamente una opción que llega a
ofrecer hasta 9% en dólares. Se trata de los pagarés bursátiles (PB).
Son valores de deuda que emiten las pequeñas y medianas empresas y que puede
ser negociados en los mercados autorizados. Si bien su instrumentación es
similar a la del Cheque de Pago Diferido (CPD), los plazos a los que se emiten
son a mayores, de 180 días a 3 años. En el caso de los PB que van a ser
negociados en el mercado, deberán estar avalados por una Sociedad de Garantía
Recíproca (SGR), la que garantiza precisamente el pago a los inversores si la
Pyme incumpliera la obligación, lo cual redunda en mejores tasas de interés
para los tomadores. La SGR lista en el mercado los PB que tiene y así los
inversores pueden canalizar fondos en esta alternativa. La negociación puede
ser individual o bien agrupada en lotes de PB, a efectos de conformar un flujo
de fondos. El Pagaré puede estar nominado en pesos o en moneda extranjera con
un monto mínimo de $100.000 o valor equivalente.
Dado que este instrumento se posiciona en un tramo de mayor plazo que los CPD
pero de menor monto que las ON y los fideicomisos financieros, permite una
rápida financiación de las operaciones en forma directa a través de un Agente
autorizado (junto con la garantía de una SGR) y sin necesidad de generar un
Prospecto ni autorización previa por parte de la CNV.
Quedan en custodia de una entidad aceptada por CNV, puede ser Caja de Valores o
el MAV o BYME y se vende por intermedio de un agente de bolsa (Alyc) y se
compra por intermedio de otro Alyc.
Cuando el PB es en dólares, debe considerarse el tipo de cambio vendedor BNA
del día anterior del vencimiento y para la liquidación correspondiente al
cierre del día anterior de la fecha de concertación. Esto implica que se
convierte en un instrumento "dólar link" o sea atractivo para los que
buscan diversificación o cobertura en dólares. Para los inversores los PB
tienen además el atractivo de poder hacer una diferencia al comprar el PB en el
mercado a un valor menor a su monto y cobrarlo una vez llegado su vencimiento.
A pesar de que los volúmenes no son relevantes las tasas resultan interesantes
a lo que se suma además que tienen "duration" bastante corta. Vale
confrontar las tasas en dólares que paga el Tesoro por las letras a menos de un
año de plazo. Desde el punto de vista impositivo, tanto la renta como la
posición de estos PB está gravada por todos los impuestos nacionales a
diferencia de la renta y tenencia en títulos nacionales.
De todos modos a lo largo del 2017 el volumen negociado mensualmente creció
sostenidamente a niveles de casi $400 millones, y las tasas acompañaron con
subas de casi 200 puntos a niveles de 8,4% anual en dólares. En enero pasado
las tasas se ubicaron entre 7 y 9,75%, a plazos de 1 y 36 meses. En los últimos
doce meses se negociaron 2.691 PB por un monto equivalente a $2.600 millones.
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