|
Por Jorge Velázquez - Problemas. El acero quedó en la mira del
proteccionismo de Donald Trump. Tenaris, del grupo Techint, es la principal
afectada en el país.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump,
desató ayer una guerra comercial que se expandió por todo el mundo en apenas
algunas horas. Lo hizo al anunciar que aplicará aranceles de 25% a las
importaciones de acero y del 10% a las de aluminio,con el objetivo de proteger
a una industria "estratégica" de su país.
"Estaremos firmando (la medida) la próxima semana. Y tendrán protección
por un largo período de tiempo", les prometió ayer Trump los empresarios
en la Casa Blanca.
La noticia generó reacciones inmediatas entre los grandes exportadores
internacionales de estos productos, en primer lugar China, y también en varios
países de la Unión Europea, además de México y Brasil en la región.
Y tuvo impacto también en la Argentina, ya que afecta directamente a dos
empresas muy poderosas en cada uno de esos sectores: a Tenaris (grupo Techint)
en el acero y a Aluar, en el caso del aluminio. El año pasado, ingresaron desde
la Argentina 200.000 toneladas de tubos sin costura, que constituyen el
principal producto que las acerías locales envían hacia Estados Unidos. De
hecho, representan casi la mitad del total de exportaciones totales de tubos
sin costura. Traducido a dinero, esto representó unos u$s200 millones el año
pasado.
En el caso del aluminio, donde Aluar es la única productora nacional, los
montos involucrados rondan los u$s450 millones.
En Buenos Aires, los voceros de la Cámara Argentina del Acero expresaron a
Ámbito Financiero signos de "preocupación" por los despachos de tubos
de acero sin costura que "podrían verse fuertemente afectados".
Luego ampliaron el análisis en un comunicado de prensa. Allí se hizo énfasis en
que "la decisión de la administración Trump podría generar un desvío de
comercio hacia Latinoamérica -y Argentina en particular- de productos de acero,
que muchas veces ingresan en condiciones de comercio desleal provenientes desde
países como China, Corea del Sur, Vietnam, Rusia, y Ucrania".
Las mismas fuentes destacaron a este diario que "hay que tener en cuenta
que la depresión del petróleo le pegó muy fuerte en su momento a la producción
de tubos sin costura. En la Argentina, Tenaris tuvo que ajustarse y reducir
planteles. Ahora que se había comenzado a recuperar, aparece esto y el panorama
se vuelve a complicar".
Algo que sorprendió en la bases de operaciones de Techint en Buenos Aires fue
que Trump no eligió ninguna de las opciones que el mes pasado le había ofrecido
el secretario de Comercio Wilbur Ross. Optó por una que para la Argentina
resulta, a primera vista, más perjudicial. Excepto, claro, que luego Trump
sorprenda excluyendo a la Argentina del listado de países alcanzados. Pero no
hay muchas esperanzas de que eso ocurra, pese a que la letra chica se conocerá
recién la semana próxima.
La falta de precisiones también hizo que el Gobierno argentino eligiera no
opinar oficialmente sobre el tema. "Lo único que podemos decir por ahora
es que no es un problema puntual con la Argentina, como pudo haber sido el
biodiésel, sino que es un tema global, con jugadores muy pesados, en un mercado
de acero con una sobreoferta de 37%", explicaron a este diario en
despachos oficiales.
Según las cifras disponibles, el aluminio es el 13% del total de las
exportaciones argentinas a Estados Unidos y el acero es el 2% (2017). Aluar les
vende el 3% del producto que EE.UU. le compra al mundo. Es el sexto proveedor.
El 64% de las exportaciones argentinas de aluminio tiene como destino a Estados
Unidos (fueron u$s492 millones en 2017).
En cuanto al acero, las proporciones son menores, pero también relevantes. El
13% de las exportaciones totales de acero desde Argentina se vende a Estados
Unidos (u$s78 millones), según las estadísticas locales.
|