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Por Matías Berbería - El Banco Central (BCRA) emitió casi $ 100.000
millones en febrero sólo para comprar unos u$s 5000 millones que el Tesoro
obtuvo a través de sus colocaciones de deuda. Ese concepto es el que explica la
mayor parte de la emisión monetaria en lo que va del año y se equipara casi en
forma perfecta con la expansión en el stock de letras y pases con los que la
entidad conducida por Federico Sturzenegger aspira de la plaza los pesos que le
da al fisco.
La emisión de pesos para comprar divisas es parte de la estrategia de
financiamiento del Tesoro a través de colocaciones de deuda. Ya sea que se
trate de emisiones en moneda extranjera o colocaciones en pesos a las que se
permite entrar con divisas a un tipo de cambio predeterminado, el Tesoro toma
deuda que necesita pasar a pesos para hacer frente a la diferencia entre sus
ingresos y sus gastos. Ahí es que aparece el BCRA, que emite los pesos y, a
cambio, se hace de las divisas para engrosar sus reservas.
El 1º de febrero pasado el BCRA emitió $ 19.653 millones de pesos a
cambio de unos u$s 1000 millones. La siguiente compra fue el día 7, por unos
u$s 2000 millones a cambio de los que entregó al Tesoro $ 39.380 millones de
pesos, prácticamente lo mismo que inyectó el 23 del mes
($ 39.881 millones) a cambio de otros u$s 2000 millones.
Aunque los datos del mes no están completos, están actualizados hasta el
26 de febrero, la expansión monetaria para compra de divisas es el principal
factor de explicación de expansión monetaria en el período. Para esterilizar
este dinero el BCRA debió aspirar $ 76.996 millones a través de pases y letras
Leliq. Mientras tanto, las operaciones con letras Lebac resultaban expansivas
en $ 28.598 millones hasta ese punto del mes.
La emisión monetaria para compras de divisas al fisco es el principal
factor de expansión monetaria en lo que va del año, con $ 156.540 inyectados
por esa vía. Otros $ 23.300 surgieron de adelantos transitorios, préstamos del
BCRA al Tesoro. Con $ 160.286 millones en 2016 y $ 271.708 millones en 2017,
ese ítem es el que más pesos agrega al sistema por tercer año.
Sturzenegger no se cansa de repetir que la emisión de pesos para comprar
divisas al fisco no tiene efectos monetarios de relevancia, ya que con el
tiempo ese dinero es retirado de la plaza a través de pases y letras. Tampoco
considera que tenga un efecto nocivo sobre el balance del BCRA, ya que a cambio
del aumento en el pasivo que sufre por emitir Lebac y otros papeles, la entidad
incorpora reservas en divisas a su activo.
Las reservas subieron sólo u$s 100 millones en el mes, pero eso es
porque las divisas que compró el BCRA ya se contabilizaban en reservas porque
eran depósitos del sector público. Las compras las transformaron en propiedad
de la autoridad monetaria. Pero la estrategia no está libre de críticas. Un
reciente informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) advertía
sobre los costos en materia de tasa de esta estrategia: "Cuando estos
dólares se venden al BCRA se genera emisión de pesos, que si no es absorbida a
través de una mayor demanda debe ser esterilizada mediante la colocación de Lebac
por parte del BCRA. Para que esto se concrete en la magnitud deseada las tasas
deben resultar atractivas para los inversores".
La base monetaria crece al 23,6% interanual, mientras que el circulante
lo hace al 27,8%, según el último dato oficial. Aunque en el BCRA no abunden
las opiniones en favor de mirar los agregados monetarios para explicar la
inflación, la coincidencia entre las cifras da aliento a quienes sí los
resaltan (el año pasado se expandieron 25% y la inflación fue del 24,8%).
"El Tesoro podría descargar las divisas contraídas por
endeudamiento para que las absorban los privados, pero como el mercado
cambiario es muy reducido, tiraría aun más abajo la cotización de un dólar al
que no le sobra nada, reduciendo todavía más la competitividad de los productos
argentinos, generando el riesgo de acrecentar adicionalmente el déficit
comercial y la salida de divisas por turismo", agregaba el texto. Los
especialistas, finalmente, recomendaban cambiar el mix de endeudamiento
soberano para que haya más colocaciones en pesos, a riesgo de encarecer el
crédito privado pero moderar la emisión monetaria.
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