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Por Javier Blanco - Los bonos de la deuda argentina volvieron a bajar
ayer en el exterior, lo que impulsó otra suba del 3,2% en la tasa de riesgo
país, que se consolida por encima de los 400 puntos pese a los esfuerzos que el
Gobierno hace por mostrar que no es tan vulnerable a un cambio en el clima
financiero global.
Esta vez los bonos resultaron arrastrados por la corriente de aversión
al riesgo que ganó a los mercados, luego de que la administración Trump
resolvió aplicar aranceles para reducir las importaciones de acero y aluminio a
Estados Unidos, lo que generó en los mercados el temor al inicio de una guerra
comercial y golpeó particularmente a las bolsas.
"Los inversores saben que esto estaba en los planes de Trump, pero
una cosa es que lo avale y otra que lo pueda llevar adelante. Y lo que hizo
formalmente ahora es declararles la guerra comercial a China y a México. De
allí la reacción en los mercados", explicó a LA NACION el
analista Gustavo Neffa, director de la consultora Research for Traders (RfT).
Aludía, básicamente, a las bajas cercanas al 2% con que cerraron los
principales índices de la Bolsa de Nueva York y al aumento paralelo que
tuvieron los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que ofician de refugio ante
cualquier brote de incertidumbre, lo que llevó el rendimiento del título a 10
años (cuyo tasa se toma de base para el cálculo del riesgo) a caer 1,8% (de
2,8606 a 2,807%).
Aun así, por la ola de ventas de activos de riesgo que se desató, la
tasa de riesgo emergente escaló 2,4% (quedó en 342 puntos) y la de riesgo
argentino saltó de 404 a 417 puntos.
"Los rendimientos de los bonos de Estados Unidos bajaron como
consecuencia del fly to quality en el mercado accionario. Pero
en este escenario, en el que los inversores buscan reducir riesgo, la cotización
de los bonos argentinos en dólares también volvió a caer US$1 en el tramo largo
de la curva", observó María Laura Segura, del Grupo SBS.
"Nuestros bonos ya vienen operando pesados desde hace un tiempo
porque los inversores descuentan que la suba de tasas en Estados Unidos nos
perjudica como país con altas necesidades de financiamiento. Pero lo de hoy
[por ayer] fue solo parte de la dinámica negativa que ganó a las inversiones
emergentes en general y de la que no pudimos zafar", explicó el analista Juan
Pablo Vera, de Tavelli&Cía.
El brote de cautela que se hizo notar ayer en los mercados mundiales no
hizo más que agudizar el recelo que pareció volver a ganar en los últimos meses
a los inversores internacionales sobre la Argentina. No en vano la tasa de
riesgo local ya sube 19% en lo que va del año, mientras el riesgo emergente
creció 4% y el de Brasil, apenas 2% en igual lapso.
Ese marcado diferencial hace que "la Argentina se encuentre valuada
hoy peor que emisores de inferior calificación crediticia, como por ejemplo El
Salvador", indicó en un informe Delphos Investment, situación que se le
hará difícil de remontar si lo que se vio ayer en definitiva fuera apenas el
inicio de una nueva oleada de aversión global al riesgo.
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