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En los últimos dos
años, la gestión del BCRA ha buscado promover diversas normativas con la meta
de impulsar la modernización del sistema financiero nacional, que, a diferencia
de muchos otros países en la región, sigue anclado al uso de efectivo y exhibe
un uso todavía marginal de tecnologías de pagos electrónicos.
Una de las primeras
medidas fue anunciada en junio de 2016, cuando aprobó una norma que contempla
el desarrollo de tres productos bancarios: un dispositivo que se conecta al
celular y permite validar operaciones con tarjeta de débito (POS Móvil), un
botón de pago para compra y venta de servicios por Internet y una billetera
electrónica celular.
Este último ítem
está bastante difundido en Bolivia, Paraguay y América Central, donde existe
Tigo Money, una billetera móvil que permite desde pagar las compras de víveres
hasta cobrar el sueldo por el celular. En la Argentina, ya surgieron
alternativas locales, como Todo Pago, de Prisma; Vale, de Red Link; Vinti, y
Mercado Pago Wallet, entre otras.
En marzo de 2017,
determinó que ni las cajas de ahorro ni el uso de tarjeta de débito ni las
transferencias por cajero o home banking realizadas por personas físicas, sin
importar el monto, tendrán costo. "Hay un nivel de bancarización básico
que será universal y gratuitamente accesible a todos los ciudadanos",
señaló, a través de un comunicado.
La apuesta rindió
frutos. De acuerdo con datos difundidos por el BCRA, al cierre de diciembre se
registró una cifra récord de 9,6 millones de transferencias en cajeros,
sistemas de home banking y apps por un monto de $116.000 millones, cifra que
implica una suba interanual de 36% en el primer caso y de 63% en el segundo, si
se lo mide en dinero.
A comienzos de mayo
del mismo año, el organismo habilitó a las entidades no bancarias a instalar
cajeros automáticos con el objetivo de extender la red de 20.000 cajeros que
existía por entonces y sumar terminales en comercios como supermercados y
estaciones de servicio, que podrán recargar "con los billetes de su propia
recaudación".
El BCRA argumentó
que la penetración local de cajeros es inferior a la de los países vecinos y
que el 20% de las localidades del país no cuentan siquiera con una de estas
máquinas. Los comercios podrán cobrar por el uso de sus propios cajeros siempre
y cuando la pantalla del dispositivo exprese que las operaciones podrían no
tener costo en un banco.
Poco menos de un
año después, se conoció que Red Link planea invertir US$70 millones en la
instalación de 2800 cajeros no bancarios en comercios y estaciones de servicio,
200 de los cuales irán a YPF. La firma Odyssey Group anunció el despliegue de
otras 2000 unidades para 10 clientes, que también operarán con bitcoins.
A pesar de todos
estos esfuerzos, el BCRA todavía debe lidiar con una extraordinaria demanda de
efectivo. Según datos al cierre de enero, el circulante en poder del público
creció hasta $761.483 millones, una suba interanual de 27,4%. El billete de
$100 representaba entonces el 57,3% del total.
Las claves de la
estrategia
Nuevos productos
En junio de 2016,
el BCRA implementó tres mecanismos: el sistema POS Móvil, el botón de pago y la
billetera celular.
Servicios
gratuitos
En marzo de 2017
determinó que las cajas de ahorro, el uso de tarjeta de débito y las
transacciones no tendrán costo.
Cajeros no
bancarios
Habilitó la
instalación de terminales en supermercados y estaciones de servicio.
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