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Por Sofía Diamante
- El Banco Central (BCRA) intervino ayer de forma
directa en el mercado cambiario por primera vez en el año para ponerle paños
fríos al precio del dólar, luego de que llegara a una nueva cotización récord
de $20,66 para la venta en el segmento minorista. Con el cierre de las
paritarias en juego, y ante una peligrosa escalada del precio de la divisa, la
entidad que conduce Federico Sturzenegger vendió US$30 millones de sus
reservas para frenar la escalada del billete y lograr que el dólar finalice la
jornada en $20,52, dos centavos más barato que su valor del viernes.
En el mercado
mayorista, la divisa había alcanzado el valor de $20,40, luego de haber
comenzado la jornada a un precio de $20,27. Finalmente, al cierre del día la
divisa se desplomó a $20,24.
El aumento del
precio del dólar, que lleva acumulada una ganancia del 8,4% en el año, llegó a
estos niveles históricos por decisión del Gobierno, cuando anunció a fines de
diciembre el relajamiento de las metas de inflación. Pero en los últimos días,
con la expectativa de subas mayores de la tasa de interés de la Reserva Federal
(Fed) y la imposición de mayores aranceles a la importación en Estados Unidos,
el precio del dólar se disparó más de lo estimado.
"Por un lado,
quieren que el dólar no se atrase con la inflación, para mantener la
competitividad de la economía. Pero, por otro, se busca que la suba del precio
de la divisa no dispare la inflación. Con la intervención del Banco Central, el
mercado se calma por un tiempo. Es una señal clara de que no quieren que el
dólar siga subiendo porque quieren cerrar paritarias", explicó Federico
Furiase, director de la consultora EcoGo.
Con ese enfoque
coincidió Miguel Ángel Boggiano, CEO de Carta Financiera. "Se viene el
grueso de las discusiones paritarias, entonces el BCRA salió a vender dólares
para contenerlo; no me llamaría la atención que lo empuje hasta $20 o
$20,20", indicó.
La sequía en el
campo y la preocupación de no contar con los dólares necesarios para financiar
el déficit también repercutió en la suba de la divisa. "Son dos factores
que pueden poner nervioso al mercado, y cuando este toma velocidad, cuesta que
cambie de sentido. Además, se complicó el contexto internacional y todavía no
llegaron las divisas esperadas", comentó Leonardo Chialva, socio de
Delphos Investment.
"Ya pasaron
los peores meses del año, cuando hay mucha demanda de dólar y poca oferta. La
corrección del tipo de cambio era necesaria, pero llegó a un punto que podía
ser peligrosa. En términos de tipo de cambio real bilateral con Brasil, el peso
tuvo una devaluación acumulada de 10%", agregó.
Para Juan Manuel
Pazos, jefe de Estrategia de la casa Puente, la señal del BCRA de acotar la
volatilidad del tipo de cambio es positiva. "Es bueno porque antes había
poca claridad del rumbo que había tomado la política monetaria. Ahora, al
intervenir directamente el Banco Central, el Gobierno quiere mostrar que no hay
una intención de acelerar el deslizamiento del tipo de cambio", indicó.
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