La Reserva Federal debe mantenerse atenta a cualquier aumento del riesgo de inflación en los Estados Unidos y actuará si hay necesidad, dijo ayer un alto funcionario del banco central, agregando que no hay motivo para una "preocupación profunda"‘.
"No estoy relajado acerca de la inflación, pero no creo que haya razones para una preocupación, para una preocupación profunda", dijo el presidente del Banco de St. Louis de la Fed, William Poole, tras una conferencia ante un grupo empresarial.
Durante su disertación, Poole afirmó ayer que la Fed piensa que se pueden subir las tasas de interés de forma gradual. Sin embargo, agregó: "El FOMC (Comisión Federal de Mercado Abierto de la Fed) ha enfatizado en que está preparado, de ser necesario, para actuar más enérgicamente para proteger la tasas relativamente bajas de inflación estructural que ahora existen".
Poole destacó que no creía que "las probabilidades sean lo suficientemente altas como para justificar una preocupación en estos momentos".
Asimismo, no dio demasiada importancia a las inquietudes del mercado acerca de una debilidad económica, y argumentó que los datos económicos recientes han tenido un "tono más firme". |