PARA EL ECONOMISTA RICARDO ARRIAZU EL PRODUCTO CRECERÁ 6,9% EN 2005 Y CERCA DE 4,5% EN 2006 La economía argentina crecerá 6,9% este año y cerca de 4,5% el próximo. Pero para garantizar un sendero de expansión sostenido es indispensable elevar las tasas de ahorro e inversión, pronosticó ayer el economista Ricardo Arriazu.
Sin embargo, "si se tiene en cuenta que 5,1 puntos porcentuales son por arrastre estadístico y 1% se explica por el buen desempeño de las ventas agrícolas, la cifra da cuenta de una importante desaceleración implícita durante el segundo semestre", explicó el consultor en una presentación en el Ciclo de Negocios del IAE, en la que enfatizó que este año el escenario internacional no será tan favorable como en los dos años anteriores.
Dentro de los factores internos, Arriazu aseguró que, pese a que se observará un buen desempeño monetario y fiscal, los cuellos de botella generados en el sector energético limitarán el crecimiento de la economía.
Asimismo, el economista explicó que entre 2001 y 2004, la expansión del PIB real fue de apenas 0,2%, mientras que los factores que determinan el crecimiento en el largo plazo mostraron una evolución muy dispar: el empleo aumentó 3,5%, la productividad cayó 1,8% y la inversión 18,2%, mientras el stock de capital apenas creció 0,1%. "La inversión no está aumentando el stock de capital", concluyó Arriazu. "Si queremos crecer a tasas de 5% de manera sostenida, la productividad deberá aumentar a una tasa promedio de 2% y la inversión deberá alcanzar el 25% del PIB", precisó.
Sin embargo, dada la baja tasa de ahorro local, el alcance de estas metas exigirá un déficit de cuenta corriente de al menos 5% del PIB. "Esto no es ni bueno ni malo, pero si la cifra genera desconfianza puede generar en una nueva etapa de recesión económica.
"Hasta ahora crecimos porque había capacidad ociosa en la industria y un contexto internacional favorable. Pero si el contexto internacional se vuelve adverso, o si continúa siendo favorable, pero se agota la capacidad instalada, la economía dejará de crecer".
Si queremos crecer a futuro, se deberá crear un mercado de capitales e invertir de manera eficiente", advirtió el economista.
Inflación
Pese a la creciente preocupación por la evolución de la inflación en lo que queda del año, Arriazu mantuvo una proyección moderada, de 9,6% para el IPC al cierre de 2005. Asimismo, la previsión para el deflactor del PIB será de entre 11 y 14%, contra el alza de 10% que registró durante el año pasado. "No hay peligros inflacionarios porque no hay emisión monetaria", explicó.
"El alza más acelerada de los precios durante el primer trimestre tiene que ver con la convergencia del tipo de cambio real al nivel de equilibrio, que es mucho más bajo que el actual", dijo el analista.
Para el economista sólo si los salarios crecen a un ritmo completamente independiente de la productividad o si las provincias, "que están oliendo dinero", responden a los reclamos de aumentos salariales, se correrá el riesgo de comenzar un proceso inflacionario. |