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Por Verónica Dalto - Los aumentos de tarifas de servicios públicos
combinados con los aumentos en el transporte y la devaluación hicieron que el
pico de inflación se haya alcanzado en febrero. Pero lo ajustes tarifarios que
faltan harán que abril le pise los talones. Recién mayo y junio se espera una
desaceleración para alcanzar hasta un 2% promedio mensual en el primer
semestre.
"Abril será el otro mes que (la inflación) arranque con 2",
dijo Lorenzo Sigaut Graviña, economista jefe de Ecolatina, que espera entre
2,5% a 2,7% en febrero, una baja en marzo, y 2,2% y 2,3% en abril, sujeto a los
movimientos del tipo de cambio. Una inflación promedio de 2% desde diciembre a
abril próximo hará caer el salario real. "El segundo semestre será mejor
para el salario real porque la inflación promedio estará en torno a 1,5% y
aumentarán los salarios nominales", dijo Sigaut Graviña.
En febrero, se ajustaron las tarifas de electricidad, de transporte, de
prepagas y los combustibles. Y se trasladó a precios la depreciación del peso.
En abril, aumentará el gas y nuevamente el transporte, pero se prevé un dólar
más estable. En junio volverán a subir los pasajes de colectivos, trenes y
subtes.
"En el IPC, la ponderación del transporte es más alta que la de
electricidad y gas combinados. Los meses en que caen los aumentos de transporte
con otras tarifas tienen un impacto muy alto", planteó Gabriel Caamaño
Gómez, economista de la consultora Ledesma, que proyecta 2,6% en febrero; y
2,2% a 2,3% en abril.
Para Caamaño Gómez, "las paritarias se están negociando más rápido
este año" y espera ajustes de salarios desde el próximo mes.
Con todo, la inflación acumulada hasta julio será de 13,5% o 1,92%
promedio mensual. Y proyecta un IPC de 20,5%, a fin de año suponiendo que no se
flexibiliza la política monetaria y no hay más ajustes de tarifas.
El mes pasado la incidencia de las tarifas públicas fue de 1,6 puntos
sobre una inflación de 2,6%, calculó la consultora Orlando Ferreres. Y el
efecto de la devaluación se nota en la suba de 1,94% de alimentos. Entre
regulados y alimentos se llega a 2,3 puntos del índice de febrero.
En marzo, se prevé que la inflación se desacelere a 1,7% o 1,8%, debido
al aumento de taxis, peajes, colegios y el efecto de Semana Santa en los rubros
turismo y alimentos.
En abril, Elypsis cree que puede jugar a favor un tipo de cambio más
estable. Después del 2,6% en febrero, espera un mínimo de 2,2 a 2,3% en el
cuarto mes del año. "En febrero hubo un impacto de la depreciación
cambiaria, pero ahora vemos que el dólar está más estable", dijo Nicolás
Abuchar, economista de la consultora.
Previó que en mayo y junio la inflación se desacelere a 1,3% o 1,4%:
"Esperamos una dinámica parecida a la del año pasado, con una inflación
alta los primeros meses y un valle o una desaceleración si se cumple con lo
estipulado con el tema de tarifas. En octubre habrá otro pico por el aumento
del gas". Y estimó que en diciembre la inflación anual será de 19% y que
en el segundo semestre el promedio mensual se ubicará en 1,3% y 1,5%.
El Estudio Broda espera una inflación de 2,4% en abril, levemente por
debajo del 2,5% registrado en febrero. Se debe a un impacto tarifario de 1,2
puntos en febrero y 1,6 puntos en abril (considerando un alza de 40% en el
gas). Para el año, espera que 6,5 puntos de la inflación que prevé para este
año, de 21%, estarán explicados por el rubro de regulados. El año pasado, 8
puntos del 24,8% se debieron a los regulados.
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