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Por Agustín Szafranko - Luego de mostrar números
positivos en 2017, las exportaciones de origen industrial comenzaron este
año con el pie derecho. En enero, el crecimiento del total de las
exportaciones fue en parte impulsado por los productos de origen fabril, al
tiempo que consultoras privadas estiman que la recuperación de la economía
brasileña prolongará el robustecimiento del sector. ¿Se trata de un crecimiento
sostenido o es un mero rebote tras años de descomposición?
En el primer mes de 2018, pese a la caída del agro,
las exportaciones crecieron 10,7%, informó el Instituto de Estadísticas y
Censos (Indec). El alza se explica por el incremento cercano al 29% de los
productos industriales vendidos al exterior, sólo superados por las
exportaciones de combustibles y energía (giraron en torno al 62%).
"Estos números permiten presagiar un 2018 en
el que se acentúe la tendencia alcista de 2017, donde las ventas industriales
al extranjero crecieron al 11%", sostuvo un estudio de la consultora
privada Abeceb, que además remarcó el predominio del factor precio (13,9%)
sobre el factor volumen (13,7%), en inversa a la composición de la suba
acumulada del año pasado.
Por su parte, la consultora Econviews puso
el énfasis en el robustecimiento de la cantidad de exportaciones de
manufacturas fabriles a lo largo de 2017 y consideró que la evolución
positiva de las ventas industriales al exterior se prolongará gracias a la
recuperación que experimenta la economía brasileña.
No obstante, el informe relativizó los frutos del
crecimiento del último año al remarcar el desplome que sufrió entre los últimos
años del kirchnerismo y 2016. Por ello, asevera que la actual
recomposición de las exportaciones industriales no alcanzará para cubrir el
terreno perdido desde 2011.
"Las exportaciones industriales, junto con las exportaciones de
energía, fueron las que más cayeron en los últimos años. Lo que se ve hasta
ahora no es otra cosa que una recuperación apuntalada esencialmente por el
repunte de la demanda de Brasil. En los últimos diez años se perdieron mercados
y capacidades exportadoras que todavía están lejos de haberse recuperado", señaló Econviews.
Y concluyó: "Los volúmenes de exportación
industrial de 2011 seguramente serán los máximos que vamos a ver por muchos
años. Va a costar mucho recuperar terreno perdido."
Balanz espera un buen 2018 para la exportación
automotriz.
El
boom automotriz y las velas en Brasil
Las exportaciones del sector
automotriz registraron un buen desempeño en febrero al alcanzar una suba
de 84,8% con respecto a enero, según datos de la Asociación de Fábricas de
Automotores (Adefa).
Las automotrices vendieron al exterior 19.237 vehículos, cifra que representó un avance
de 48,8% si se lo compara con las 12.931 unidades que se exportaron
en febrero de 2017. Adefa proyecta una producción de 570.000
unidades.
La recuperación de Brasil también podría apuntalar
el buen bimestre que tuvo el sector. Según un informe de Balanz Capital,
Brasil históricamente demanda entre el 73% y el 83,5% de las exportaciones
argentinas y en 2017 esta cifra se estancó cerca del 64%. Al elevarse esta
cifra a 69,2% en enero y febrero, la consultora se muestra optimista de
cara al futuro inmediato.
En enero, las ventas de vehículos en suelo
brasileño aumentaron un 23,1% interanual a 181.266 unidades, siguiendo a un
tibio 4,05% interanual en diciembre y un 14,6% previo en noviembre.
Un
dólar más competitivo, un aliciente para los exportadores
En otro orden, la consultora consideró que el
Gobierno buscó alentar la suba del dólar con el cambio de metas de
inflación del 28 de diciembre en aras de alcanzar un tipo de cambio más
competitivo, "con el objetivo de robustecer tanto las exportaciones
agroindustriales como las automotrices".
Desde esa fecha, el dólar saltó de $ 18,70 a $
20,67, lo que representa una suba de un 10%.
"Aún es temprano para saber si este efecto es
temporal o marca un punto de inflexión en la relación comercial del sector
automotriz, que se vio seriamente resentida en los últimos años. La
confirmación de este cambio de tendencia estará sujeta a que los bancos
brasileños continúen ampliando el stock de préstamos para la adquisición de
vehículos", concluyó Balanz.
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