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Por Javier Blanco - El Banco Central (BCRA) libró ayer un nuevo round en
la pelea que sostiene con el mercado para tratar de imponerle un precio tope al
dólar.
El combate, se podría decir, volvió a ganarlo "por puntos":
logró el tercer retroceso consecutivo del tipo de cambio aunque, para hacerlo,
debió aportar nuevamente casi un cuarto de las divisas que se operaron en la
jornada en el mercado y manteniéndose firme durante toda la rueda orientando al
mercado a negociar el billete a la baja.
Pero los operadores y analistas advierten que la pelea aún tiene final
aún abierto y que su verdadero destino no depende en realidad de los
"golpes" que los contendientes se tiren en el ring, sino
de las señales que el ente monetario emita en las próximas horas y días sobre
la política cambiaria.
"Si ratifica mañana y dentro de una semana que dejó 'en pausa' la
baja de tasa, creo que el Central ni siquiera necesitará vender más para
controlar al dólar. Si opta por lo contrario, no le quedará más que seguir
quemando mucha más reservas en pos de ese propósito", advierte Juan Manuel
Pazos, jefe de estrategias de Puente.
Para el analista, la venta de reservas fue un instrumento al que el BCRA
estuvo obligado a recurrir para compensar el "margen de credibilidad"
que perdió en la ejecución de su política tras la imposición de la las nuevas
metas por parte de Jefatura de Gabinete. "Espero tenga en claro que ese
instrumento le fue coyunturalmente útil, hasta aquí, hasta que ratifique la
pausa en la baja de tasas, de lo contrario lo habrá transformado en un
instrumento estéril y entraremos en otro nivel de la puja", insiste.
Otros creen que el poder de fuego hoy del Central es tal que no tardará
en imponer sus condiciones al mercado. "No veo condiciones dadas para una
corrida bancaria. En dicho caso, si el Central se mantiene firme en estos
precios y posturas, seguramente la demanda se correrá, ya que nadie en el
mercado desconoce el poder de fuego que tiene", sostiene Agusto Darget,
presidente de Silver Cloud Advisord.
La de hoy fue la quinta jornada consecutiva en el BCRA interviene para
controlar al dólar. "Yo diría que tras esta seguidilla no se puede seguir
hablando de flotación", observó irónico con las repetidas definiciones
oficiales previas al respecto el economista de extracción liberal Carlos
Rodríguez desde Twitter.
La tónica de la jornada cambiaria fue la misma que la de las últimas
ruedas. "El billete abrió muy ofrecido y con tendencia a la baja, pero el
nivel de oferta no se sostuvo y la demanda lo volvió a impulsar al alza. Allí
reapareció el Banco Central otra vez para ponerle límites", describió
Agustín Álvarez, de Global Agro Brokers. La irrupción del ente oficial llegó
cuando la divisa, que había comenzado a operar en el mercado mayorista a $
20,16 (con una baja de 9 centavos respecto del cierre previo), llegó a tocar
los $20,28. "En ese nivel aparecieron posturas de venta del BCRA a $20,26,
luego reforzadas a $20,2250", indicó Gustavo Quintana, de PR Cambios.
El final de la rueda encontraría al dólar mayorista cerrando a $ 20,20
para la venta, es decir, 5 centavos (0,25%) por debajo del nivel previo y 23
centavos (1,05%) por debajo del nivel de $20,43 promedio al que quedó el último
jueves. Para que fuera posible se calcula que el BCRA debió sacrificar otros
US$137 millones de las reservas, lo que eleva a US$522 millones el total
vendido en cinco de las últimas seis ruedas.
El minorista, siguiendo esta tendencia, finalizó el día estabilizado
levemente por encima de los $20,50 a un promedio de $20,51, según el
relevamiento de plaza que hace el Central, lo que supone una baja de 3 centavos
respecto del nivel de cierre del viernes.
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