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El dólar operó ayer
con tendencia estable luego de que el Banco Central (BCRA) confesó públicamente
anteayer que hará todo lo necesario para evitar que se escape, dado el impacto
que su reciente escalada tuvo en la inflación.
El billete cerró a
un promedio de $20,52 al público, con un avance de apenas un centavo, solo
porque el mayorista (que había comenzado el día negociándose a $20,13) se
escapó hacia el final de la rueda hasta los $20,23, es decir, dos centavos por
encima del nivel de clausura previo.
Sin embargo, el
dato del día fue que el billete no necesitó de las intervenciones del ente
monetario para mantenerse dentro de la estrecha banda de flotación en la que
quiere mantenerlo para no agregar nafta al fuego inflacionario.
"Por segunda
jornada consecutiva el mercado cambiario se mantuvo oscilando dentro de un
rango muy próximo al alcanzado luego de las fuertes intervenciones
oficiales", describió el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.
"El mayorista
volvió a abrir ofrecido por liquidaciones de exportadores que presionaron la
cotización a la baja, pero la demanda se impuso en la segunda mitad de la rueda
y volvió los precios al punto de partida", coincidió Fernando Izzo, de ABC
Mercado de Cambios.
La reacción del
mercado tras la fuerte definición del BCRA no sorprendió a los analistas que la
esperaban, especialmente tomando en cuenta que el dólar, a nivel internacional,
se mantiene anestesiado desde hace varias semanas y las tasas de interés
internacionales parecen haber encontrado un nuevo nivel de equilibrio.
Anteayer, en el
comunicado en el que anunció su decisión de mantener sin cambios la tasa de
interés de la economía, el BCRA confesó que en los últimos días había resuelto
intervenir en el mercado cambiario (vendió más US$500 millones en una semana)
para atenuar o frenar la suba del tipo de cambio y su traslado a precios.
Luciano Cohan,
subsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda,
tradujo esa definición ayer y negó que el objetivo sea fijarle un techo al
dólar: "Tiene más que ver con suavizar la volatilidad del tipo de
cambio", sostuvo.
Devaluación
La expectativa del
mercado es que la vigilancia oficial se mantenga sobre el dólar hasta que el
Gobierno se asegure una tendencia descendente en la inflación.
A partir de allí,
estiman, se indexaría paso a paso siguiéndola. Esa expectativa fue captada en
el relevamiento realizado en marzo por FocusEconomics entre más de 30 analistas
financieros nacionales y extranjeros, que mostró que esperan que el dólar
finalice el año en $22,07, lo que significaría una devaluación para todo 2018
de 18,3%, apenas por debajo del incremento de precios esperado para la
economía, en torno del 20% anual.
Pero ese valor está
por debajo del precio al que se negocia el dólar en el mercado de futuros
(Rofex), donde cerró ayer a $23,64.
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