Argentina y Alemania hicieron ayer una férrea defensa del sistema de
libre comercio. "Existe un consenso absoluto sobre el libre
comercio", coincidieron los ministros de Hacienda de Argentina, Nicolás
Dujovne, y Finanzas de Alemania, Olaf Scholz, tras una reunión bilateral. Por
su parte, el subsecretario para Asuntos Internacionales del Tesoro
estadounidense, David Malpass, expresó su preocupación porque China se aparta
de la liberalización de mercados. "Tener una economía tan grande en el
mundo alejándose de los mercados no es bueno para nosotros ni para el planeta y
continuará causando dificultades", declaró Malpass durante una conferencia
del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés)
Buenos Aires, antes del encuentro del G-20. El alto funcionario estadounidense
destacó, en cambio, la sincronización del crecimiento global y la relativa
estabilidad de las monedas. "Tenemos un contexto donde hay menos crítica a
la discusión sobre los tipos de cambio", lo que impulsa la inversión y el
crecimiento, sostuvo Malpass.
También disertaron Dujovne y el titular del BCRA, Federico Sturzenegger, en el
IIF. Mientras el titular de Hacienda se mostró optimista sobre la caída del
gasto público y del déficit fiscal, el jefe del BCRA aseguró que "la
perspectiva de crecimiento económico es muy, muy sólida", confió en que
"el proceso de desinflación se hará más evidente a partir de mayo o
junio", y relativizó la incidencia de las recientes presiones alcistas en
el mercado cambiario. "En los últimos tres meses, el tipo de cambio se
movió en forma significativa, pero no hay perspectiva de que se mueva en el
resto del año", proyectó Sturzenegger. Sostuvo además que "no hay
nada de particular o extraño" en las recientes intervenciones de la
autoridad monetaria vendiendo dólares en el mercado para evitar un salto en la
cotización: "En las últimas semanas intervenimos como lo hicimos
esporádicamente en los dos últimos años", recordó. "En este caso
puntual -explicó- hay una percepción de los agentes sobre la política monetaria
hacia el futuro que no se condice con la del Banco Central". Según
Sturzenegger, "hay una brecha de percepción muy fuerte en los últimos tres
meses, pero el tipo de cambio nominal que lee el mercado no es el correcto, ya
que la nominalidad va a estar mucho más controlada".
En materia inflacionaria, defendió la política monetaria, que se hizo "más
restrictiva" este año, con tasas reales que pasaron de 3,5% el año pasado
a más de 10% en 2018 y destacó como "el segundo elemento al anclaje en los
salarios en torno a la meta de 15%".
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