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Por Verónica Dalto - El ministro de Hacienda,
Nicolás Dujovne, solicitó al secretario del Tesoro norteamericano, Steven
Mnuchin, que exceptúe a Argentina de los aranceles al aluminio y al acero que
ese país impuso para proteger a su industria metalúrgica.
En una reunión bilateral, que duró unos 10 minutos
ayer al mediodía, en el contexto de la reunión de ministros de Finanzas y
presidentes de bancos centrales del G20, que termina hoy en Buenos Aires,
Mnuchin aseguró que el pedido "está en consideración", de acuerdo con
lo que indicaron voceros del gobierno argentino.
La semana pasada había viajado a Estados Unidos el
secretario de Comercio argentino, Miguel Braun, con el fin de abrir un canal de
diálogo con la administración Trump y conseguir la excepción para Argentina.
En esa oportunidad se reunió con el "equipo
técnico" de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos
para explicar que las exportaciones argentinas a ese país constituyen una
pequeña porción de las importaciones estadounidenses: sólo 0,6% del acero y
2,3% del aluminio que compra EE.UU. provienen de Argentina.
Sin embargo, si EE.UU. o exceptúa a la Argentina,
la medida podría tener impacto en la actividad y en el empleo a nivel local, ya
que compromete exportaciones por más de u$s 700 millones al año.
Proteccionismo,
principal preocupación
El proteccionismo fue uno de los principales
riesgos que se plantearon ayer en la primera jornada de ministros de Finanzas y
presidentes de bancos centrales. El hecho de que haya países más cerrados al
comercio mundial fue la preocupación del 80% de los presentes en una encuesta
realizada al comienzo de la sesión.
Según trascendió, el debate entre los ministros,
que incluye al estadounidense, fue "cordial" y en "términos
generales". Pero no se descartaba que en las reuniones bilaterales con
Mnuchin los países europeos plantearan sus reparos a la política proteccionista
estadounidense.
Argentina acompaña la postura del G20 de seguir
manteniendo el sistema de comercio abierto.
El otro riesgo que se consideró para la economía
global es la normalización de la política monetaria de Estados Unidos, que
terminará con diez años de tasas de interés muy bajas.
Con todo, se explicó, los funcionarios del G20
tienen una percepción positiva sobre el crecimiento global.
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