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Por Sofía Diamante - MENDOZA.- Si en los últimos veinte años la región
se benefició con el aumento de la demanda de commodities por parte de Asia,
ahora América Latina podrá sacar provecho también de las altas tasas de ahorro
de los países asiáticos a través de la expansión del Banco Asiático de
Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), un organismo
multilateral fundado hace apenas dos años en China.
La Argentina y seis países más de la región están en proceso de
convertirse en miembros -solo falta la aprobación del Congreso-, lo que les
permitirá acceder a los excesos de capitales asiáticos para invertirlos en
proyectos de infraestructura que incentiven el comercio y la conectividad con
Asia. Así lo explicó Jin Liqun, presidente del banco, en su visita a esta
ciudad para participar en la Asamblea Anual del Banco Interamericano de
Desarrollo (BID). Precisamente con el banco el organismo asiático busca
asociarse para cofinanciar programas en la región y aprovechar la red de
relaciones que el BID tiene en América Latina desde hace 60 años. "Asia no
puede sostener su economía de forma aislada, tiene que crecer con comercio y
relación con otros continentes, particularmente con éste. En los últimos años
aumentó el comercio entre ambas regiones y no fue solo por China, que es un
factor grande, pero no el único", dijo Liqun, en una charla con el
economista Marcos Buscaglia, bajo el lema "Conectando América Latina y
Asia: el papel de AIIB".
El banco multilateral inició sus operaciones en enero de 2016 y ya
cuenta con 84 miembros aprobados y 24 proyectos ejecutados por un monto de
US$4260 millones. Los intereses de AIIB en América Latina están en desarrollar
los puertos, mejorar la logística y ampliar la generación y transporte de
energía y gasoductos. "Ahora estamos haciendo foco en Asia, colocando
todos los recursos allí. Pero habrá recursos suficientes para invertir en otros
países, por ejemplo en Sudamérica, donde vamos a especializarnos en mejorar la
conectividad. El comercio entre la región representa solo un 15% del PBI. Les
falta desarrollar la conectividad", remarcó, y anticipó que les interesa
instalar cables marinos que conecten el continente asiático con América Latina.
Si bien Liqun aclaró en varias oportunidades que no busca sermonear,
dijo que la Argentina no puede exportar solamente materias primas. "El
ingreso per cápita en América Latina es más alto que en la mayoría de los
países asiáticos, por los recursos naturales que tienen. Pero la región puede
todavía diversificar su economía y llevarla a un mejor nivel. Exportan materias
primas o productos de agricultura, que es muy bueno, pero un país no se puede
quedar como exportadores únicamente de eso", señaló. Y luego dijo que
todos le preguntan si China puede comprar productos distintos que materias primas
a América Latina. "Por supuesto que tiene que haber un equilibrio en la
balanza comercial, pero Asia no puede importar artículos manufactureros si no
son competitivos", contestó.
Por eso, volvió a destacar la importancia de impulsar una mayor
integración. "Si América Latina puede mejorar su conectividad,
desarrollando sus economías, al estar integrados y tener mercados más grandes,
va a ser más fácil generar productividad. Así, los productos de la Argentina
van a poder ser exportados a Asia", agregó.
La región en su conjunto tiene un mercado de 600 millones de personas;
un número muy bajo cuando se compara con los más de 1300 millones que tienen
China e India cada uno.
El exviceministro de Finanzas de China y presidente del mayor banco de
inversión de ese país, el China International Capital Corporation (CICC), dio
como ejemplo el propio crecimiento de su nación. "Hace 40 años, los
propios chinos no querían comprar generadores eléctricos de industrias
nacionales, los consideraban de baja calidad. Todos los componentes venían de
Japón. Ahora China es uno de los mayores productores de equipos y máquinas de
alta calidad", dijo.
Liqun también destacó la riqueza que tiene América Latina en energías
renovables, sobre todo la solar y la eólica. "Con el avance de la tecnología,
los paneles solares van a ser más productivos y eficientes. A medida que los
gobiernos se tomen muy en serio esto, los países de América Latina van a andar
muy bien", concluyó.
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