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Por Jorge Herrera - La dinámica desenfrenada con que venían creciendo
los créditos privados tras las elecciones legislativas de 2017 dieron en
febrero una señal de desaceleración al pasar de un ritmo mensual del 4,4% en
enero al 3,3% el mes pasado y a un 2,3% en marzo. Aún así mantienen la
recuperación en términos reales en el primer trimestre.
Pero lo que más inquieta es que los depósitos privados siguen creciendo muy por
debajo de los préstamos, ya que lo hacen al 30% interanual, o sea más de 20
puntos porcentuales menos. Por lo que será cada vez más complicado para los
bancos seguir satisfaciendo la demanda crediticia sin aumentar el fondeo o
saliendo a colocar deuda. De lo contrario surgirá la disyuntiva entre seguir
acompañando el boom crediticio y/o redireccionar liquidez excedente a financiar
al Tesoro.
De todos modos resulta insoslayable que en marzo continúa el boom de los
préstamos hipotecarios y personales que explican el 72% del incremento mensual
total de los créditos en pesos.
Sobre la base de la información del BCRA al 21 de marzo pasado, los créditos en
pesos crecen a una velocidad interanual cercana al 48%, lo que implica un
aumento en términos absolutos cercano a los $28.100 millones (2,1% mensual).
Donde la performance de los hipotecarios que crecen un 140% interanual,
aproximadamente $10.500 millones, y de los personales que lo hacen al 57%
interanual (unos $9.700 millones) siguen garantizando la dinámica general. Al
respecto vale señalar que los hipotecarios que venían creciendo al 9,9% en
enero también se desaceleraron a tasas mensuales de 7,6% y 7,2% en febrero y
marzo respectivamente. Mientras que los personales pasaron de un 2,9% al 3% y
al 2,6% en marzo. La otra línea que se recupera en marzo es Adelantos en cuenta
corriente con un aumento de más del 31% interanual (4,5% mensual) por algo más
de $6.200 millones.
Las peores performances corresponden a Documentos con un 41% interanual (0,4%
mensual), apenas unos $1.200 millones mientras que tarjetas de crédito
crecieron un 27% interanual (0,2% mensual), menos de $500 millones, lo que
refleja el impacto de la suba del dólar (sobre los gastos veraniegos) y el
agotamiento de la capacidad de las familias de financiarse por este canal. En
cuanto a los prendarios, en marzo crecen a razón del 40% interanual (2,4%
mensual) lo que implica un aumento de $2.200 millones.
Pero gracias al comportamiento de las financiaciones en dólares, el total de
los créditos privados se mantiene a flote. Es que en marzo están creciendo más
del 108% interanual, lo que implica unos $10.000 millones.
Habrá que esperar a ver cómo reaccionan los bancos y la demanda, en medio de
las turbulencias cambiarias e inflacionarias. Por lo pronto el Tesoro avisó que
saldrá a competir por el escaso ahorro doméstico.
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