Nueva York - Las acciones en Wall Street cerraron ayer con fuertes
retrocesos, en una sesión que se mantuvo en terreno positivo durante toda la
rueda, pero terminó en rojo, afectada por la caída del sector tecnológico
(-3,47%). El Dow Jones de Industriales se hundió un 1,43% hasta los 23.857,71
puntos, mientras que el selectivo S&P 500 bajó un 1,73% a 2.612,62. El más
afectado de la jornada fue el índice compuesto del mercado NASDAQ, en el que cotizan
los principales grupos tecnológicos, que cayó un 2,93% hasta las 7.008,81
unidades.
La sesión comenzó en positivo y en principio los operadores pensaban que se
iban a consolidar las ganancias registradas el lunes, del 2,84% en el caso del
Dow Jones, tras las fuertes caídas del jueves y del viernes. Pero dos horas
antes de que concluyeran las operaciones, los indicadores comenzaron a caer por
las pérdidas en el sector tecnológico, que contagió al resto de la plaza
bursátil. Entre los otros sectores, se destacó la caída del sector financiero
(-1,98%), mientras que el de empresas de servicios públicos avanzó un 1,46%. La
jornada estuvo marcada por una gran volatilidad, que fue del 7,4% -superior a
la de la sesión del lunes-.
Entre las principales pérdidas del sector tecnológico se destacó Facebook, que
se hundió un 4,90%, después de que la firma financiera Bank of America Merril
Lynch redujera el precio objetivo de las acciones de la firma por segunda vez
en cinco días. La baja de ayer de la firma se suma al de los últimos días, tras
conocerse detalles de la filtración de datos de los usuarios de esa red social
a una consultora política británica que trabajó para la campaña electoral del
ahora presidente de EE.UU., Donald Trump. También influyó la caída del 12,03%
de Twitter y del 6,1% de la plataforma de series y películas Netflix, otros dos
pesos pesados del sector. En este marco, dos de los principales títulos
tecnológicos incluidos en el Dow Jones, Apple (-2,56%) y Microsoft (-4,60%).
Dubravko Lakos-Bujas, estratega de la firma J.P. Morgan, consideró que este
periodo supone una "oportunidad de compra para los inversores".
"El mercado parece estar reaccionado exageradamente a la secuencia de
historias negativas", estimó, al apuntar que, por el momento, "el entorno
y los fundamentos económicos "continúan sólidos"
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