|
Por Mariano Obarrio - El gobierno de Mauricio Macri firmará
la semana próxima un decreto por el cual creará un régimen de retiro voluntario
para el personal de toda la Administración Nacional, que comprende al Poder
Ejecutivo, los ministerios y los organismos descentralizados e instituciones de
la seguridad social que engloban tanto al PAMI y la Anses como
a la AFIP, el Senasa, INTA e INTI, entre otros.
Los retiros voluntarios contemplarán retribuciones de 24 a 36 cuotas
mensuales equivalentes al sueldo neto y el beneficio de la obra social. Los
planes se interrumpirán si el beneficiario se jubila.
En el caso de los menores de 60 años, con más de dos años de trabajo,
las cuotas serán del 70% del sueldo neto y crecientes según la antigüedad. Pero
podrán reinsertarse en el sector privado y percibir un sueldo simultáneo al
plan.
El decreto será firmado por el Presidente y publicado la semana próxima
en el Boletín Oficial. Regirá para los empleados de la planta permanente y los
que se rijan por la ley de contrato de trabajo.
Son unos 208.000 agentes públicos, pero se estima que el universo en
condiciones de acogerse sería de 80.000, y podrían adherirse entre 3000 y 5000
empleados públicos, que no podrán ser reemplazados.
Macri buscará así seguir dando señales a los sectores económicos de que
busca reducir el gasto público y el déficit fiscal. La planta del Estado
nacional está sobredimensionada. Por otra parte, el Gobierno buscará pasar
empleados con contratos temporarios a la planta permanente. El plan de retiros
contemplará la percepción de ingresos por dos o tres años, según el caso.
La norma se trabajó entre los ministros de Modernización, Andrés Ibarra ;
de Hacienda,Nicolás Dujovne ,
y el saliente director ejecutivo de la AFIP, Alberto Abad .
El borrador del decreto, adelantado ayer por el portal La Política
Online y confirmado aLA NACION por fuentes oficiales, consigna que
el nuevo régimen de retiros estaba previsto en el artículo 109 de la ley 27.431
de presupuesto 2018. Y se aplicará sobre la administración nacional:
Presidencia, Jefatura de Gabinete, ministerios, organismos descentralizados e
instituciones de la seguridad social.
Las condiciones de los empleados para adherirse al retiro voluntario
serán tres: tener 65 años o más y no contar con años de servicio suficientes
para jubilarse; tener entre 60 y 65 años, o hasta 60 años con dos o más años de
antigüedad en las jurisdicciones previstas.
Los empleados que accedan al beneficio no podrán ser reemplazados y su
solicitud podrá ser rechazada por el requerimiento de dotación que determine
Modernización. Se excluirá del régimen de retiro voluntario al personal de las
Fuerzas Armadas en actividad o retirado, de las Fuerzas de Seguridad, de la
Agencia Federal de Inteligencia (AFI), docentes, profesionales de la salud,
servicio exterior o científico técnico. También se eximirá a los procesados por
delitos contra la administración, personal sumariado, con reclamos
administrativos o demandas a la administración.
Los de 65 años o más, sin años de servicio suficiente para jubilarse,
recibirán una suma no remunerativa -sin cargas sociales- de 24 cuotas mensuales
equivalentes al sueldo neto. Los de 60 a 65 años percibirán una suma de hasta
36 cuotas. Y los de hasta 60 años y dos o más años de servicio percibirán una
suma al momento de retiro y cuotas mensuales del 70% del sueldo neto, según la
antigüedad. Pero estos podrán reinsertarse en el mercado laboral porque son más
jóvenes y podrán percibir ambos ingresos.
Los de 10 años de antigüedad o más percibirán una suma de 6 cuotas al
momento del retiro y 24 cuotas mensuales. Entre 8 y 10 años, cuatro cuotas al
irse y luego 16 cuotas; los de 6 a 8 años, 3 y 12, respectivamente; de 4 a 6
años, dos y ocho cuotas, y de 2 a 4 años cero y seis cuotas mensuales. Para
estos se establecerán programas de capacitación para su reinserción laboral en
el sector privado.
También se invitará a las empresas del Estado a adherirse a este
régimen. Los ministros, secretarios de la Presidencia, jefe de la Casa Militar
y titulares de entes descentralizados podrán rechazar la solicitud del retiro
voluntario por razones de servicio si no tienen personal idóneo o la
dependencia no tiene el personal suficiente.
El otorgamiento o denegatoria deberá resolverse dentro de 30 días
corridos de presentada la solicitud. En todos los casos dejará de abonarse
luego de 6 meses de iniciado el trámite jubilatorio y al momento de su
otorgamiento.
Los agentes que opten por el retiro no podrán volver a ser incorporados
dentro de los 5 años en la administración. Las sumas y cuotas se actualizarán
con los aumentos salariales de cada escalafón.
Los empleados retirados seguirán gozando de cobertura médica asistencial
de la obra social de la Unión Personal (UP) hasta la obtención del beneficio
previsional y que comiencen a cobrarlo.
Los mensajes detrás de los cambios
El objetivo
El gobierno nacional busca transmitir mensajes de austeridad, aunque la
reducción del déficit fiscal se mueve gradualmente
Empleados
Mauricio Macri intentó reducir la cantidad de empleados públicos, pero
las reincorporaciones posteriores moderaron los cambios
Cargos
Las señales del Gobierno con respecto a la planta del Estado también
incluyó la eliminación de cargos jerárquicos, que en su mayoría implicó el
desplazamiento de funcionarios a escalafones menores. La medida implicó un
ahorro de recursos
|