Por Mariano Jaimovich - Nadie se pone de acuerdo. Hay economistas
que aseguran que debe estar a $25. Algunos industriales se animan a insinuar un
valor cercano a $30, mientras que el Banco Central sostiene
que está bien ubicado en el orden de los $20.
Debatir sobre cuál debe ser el precio más adecuado del dólar sigue
siendo un clásico argentino.
Lo cierto es que la polémica no se atenuó luego de que el atraso cambiario
disminuyera en los últimos meses, ya que la tendencia intervencionista del
BCRA lleva a muchos analistas a argumentar sobre un nivel reprimido.
La City sabe muy bien que la cifra que marcan las pizarras pocas veces es
el valor "de equilibrio" y que, como en tantos momentos de la
historia reciente, responde a una "necesidad" coyuntural de cada
Gobierno, sujeta a criterios políticos.
Como muchos recuerdan, en 2017 (plena campaña electoral) el Central empezó a
vender reservas luego de recibir de Casa Rosada una consigna inapelable:
"Hay que sacar al dólar de las
noticias principales de los medios".
Tal premisa volvió a quedar en evidencia en las últimas semanas, cuando Federico
Sturzenegger dejó de lado su proclamada adhesión a la libre flotación
y no dudó en sacrificar más de u$s1.800 millones de reservas.
El objetivo, más que claro: que la divisa no se vaya más allá de los $20,
ante la gran demanda del sector privado y sin la suficiente oferta.
En este marco, renace la pregunta sobre cuál debería el precio "ideal"
o, en todo caso, que pasaría si el BCRA no interviniera.
Asociado a ese interrogante, a qué nivel iría la cotización si no
existiera el factor del endeudamiento, que "tira hacia abajo"
al billete.
A la hora de brindar precisiones, los analistas apelan a una diversidad de
"fórmulas", algunas más viejas que otras.
Viejas recetas
Para determinar un nivel adecuado del tipo de cambio,
la convertibilidad es la primera metodología que les
viene a la mente a varios.
Por más que el sistema ideado por Domingo Cavallo haya colapsado hace ya 17
años, persiste la idea de dividir la base monetaria (pesos) por
las reservas (dólares) para así medir el "respaldo" del circulante en
términos de moneda dura.
A fin de cuentas, en los cuatro años de vigencia del "cepo"
kirchnerista, la convertibilidad arrojó siempre un resultado
parecido al de la cotización del blue.
"Hubo momentos en los que verdaderamente existió una correlación muy
estrecha entre el valor del paralelo y el dólar de
convertibilidad", afirma Hugo Scopetani, director de Sudamericana de
Finanzas.
¿Cuánto daría hoy esa "fórmula Cavallo"? Sorprendentemente, un precio
20% inferior al actual. Concretamente, $16,50. Lo cierto es que cada
vez son menos los que siguen defendiendo esta relación entre
pesos en circulación y reservas en el BCRA.
Argumentan que es propia de una economía cerrada, sin crédito internacional y
con escasez de divisas. A diferencia de los últimos años K y pese a las
dificultades que atraviesa, el modelo actual es abierto al flujo de capitales.
Además, el gobierno de Macri dispone de instrumentos financieros, en pesos
y en dólares, que influyen a la hora de "medir" el
circulante. Por ejemplo, las Lebac, excesivamente utilizadas para
aspirar moneda local del sistema.
Su irrupción ha sido de tal magnitud que ya el total de estos títulos
superaal de los pesos que circulan en la economía.
"Si al caudal de pesos en circulación le sumamos la
inusitada cantidad de Lebac, el dólar de
convertibilidad crecería a niveles exorbitantes", indica
Scopetani.
De hacer esta "cuentita", el valor teórico del billete
verde treparía a $35, cifra que demuestra por qué esta referencia
(circulante vs. reservas) es tan resistida.
Más que nada, "el indicador que surge del dólar de convertibilidad se
asocia a la capacidad del Banco Central para
enfrentar una corrida, algo que hoy día es de probabilidad bajísima",
señala Marcela Cristini, economista de FIEL.
"Más en lo cotidiano, puede ser un indicio del poder de fuego de
la entidad para intervenir en el mercado y así evitar fuertes fluctuaciones del tipo de cambio",
completa.
Nuevas recetas
Junto como esta "vieja" referencia que trae el dólar de
convertibilidad, aparecen nuevas fórmulas para determinar un precio
adecuado.
Algunos analistas entienden que el tipo de cambio debería
estar en sintonía con los valores estandarizados de algunas
materias primas. Si se considera el litro de nafta súper, otro clásico
argentino, el billete verde debería costar $24,38.
En cambio, consultores como Salvador Di Stéfano optan por comparar las
reservas del BCRA considerando el total de pasivos. Entre
ellos, intereses deben pagarse por Lebac, Leliq (nuevas Letras de
liquidez para bancos a siete días) y pases (un día de plazo).
"Los pasivos del BCRA y las reservas dan una correlación
casi perfecta. Sirve mucho para predecir el tipo de cambio",
expresa. "Si se hace esa cuenta, quedaría en $21,30. Es decir, 5% por
encima del valor actual" apunta Di Stéfano.
"Se puede decir que el dólar está bien
ubicado al nivel de hoy día y que, bajo los números que muestra el
BCRA, no debería dispararse", completa.
Con la lupa en la tasa
Claro que hay otras versiones, algo divergentes, entre los economistas.
Para el profesor Víctor Beker -cuyos libros de texto han sido leídos
por miles de estudiantes de economía- "el dólar de
convertibilidad debe ser calculado dividiendo los pasivos monetarios (base
monetaria) y no monetarios (Lebac y pases netos), por las reservas netas de
pasivos en dólares".
- Entonces, ¿debería ubicarse en $35?, consultó iProfesional.
- "No, ya que más que el valor de convertibilidad debe considerarse
el costo de oportunidad de la tenencia de dólares, que lo da la rentabilidad
de las Lebac", responde.
"En consecuencia, el principal determinante de la cotización de
la divisa estadounidense es esa tasa de interés",
completa Beker.
Acto seguido, aclara que "el tipo de cambio no
puede analizarse al margen del resto de los instrumentos de política
económica".
Para Gabriel Caamaño Gómez, economista de Ledesma, el valor del billete
verde hoy día "está atado a la tasa que determina el Banco Central y
a la presión que ejerce, y no a las reservas".
En su visión, debería estabilizarse en el número actual, al tiempo que indica
que el tipo de interés vigente en estos días resulta atractivo.
Por su parte, Ramiro Castiñeira, economista jefe de Econométrica, señala que la variable
que influye en el precio es la emisión monetaria.
"El exceso de emisión genera un incremento de precios casi
espontáneo. Si hay más pesos en circulación, se recalienta la economía y
también el dólar, que es un
activo más y por eso sube", resume el experto.
Para Scopetani, "un cálculo más exacto" surge de tomar como
referencia el valor del billete verde tras el levantamiento del cepo
y actualizarlo en función del Índice de Precios al Consumidor para
el rubro Servicios.
Indica que es la inflación local la que determina la pérdida del valor del peso
en términos de los bienes no comercializables, descontándose la inflación de
Estados Unidos: ese cálculo arroja un estimado de $24,12.
Cristini indica que la paridad cambiaria que debe considerarse debe
ser función de "una economía pensada en el más largo plazo".
Es decir, teniendo en cuenta exportaciones, importaciones y el
valor que permita que haya equilibrio en el balance de la cuenta
corriente.
"Como señal de largo plazo, todavía faltaría recuperar parte del atraso
cambiario, aunque es muy difícil establecer una cifra adecuada para el dólarya que la economía
aún está transitando en un proceso de ajuste y reacomodamiento
de precios", concluye.
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