Por Leandro Gabin - "Después de tres meses, revive el
carry trade". Ese es el título del último informe de Consultatio, compañía
del "gurú" Eduardo Costantini, que se suma a lo que en voz baja
ya se viene diciendo en la City.
En marzo, el Banco Central tuvo que intervenir para que el dólar
no se escape, y esto lo llevó a "quemar" u$s2.000 millones de
reservas. A la vez, "freezó" la tasa de interés que toma el
mercado como referencia (27,25%).
Estas dos decisiones fueron lo suficientemente contundentes como
para reincentivar las apuestas por los activos en pesos, que aún
ofrecen un elevado rendimiento.
La operatoria -que consiste en vender dólares, pasarse a pesos y adquirir Lebac
para luego, con lo obtenido, recomprar divisas estadounidenses- está volviendo
a dar buenos frutos.
Nery Persichini, gerente de Inversiones de GMA Capital, compartió con iProfesional el
derrotero de la "bicicleta financiera" (o carry trade) a la que
recurren inversores para beneficiarse con la compra de estos títulos:
- Desde que intervino el Banco Central (5 de marzo), el "carry trade"
totaliza un beneficio del 2,4%
- Así, recuperó bastante terreno, ya que venía de recibir una
"paliza" durante el año, con una pérdida acumulada del 2,9%
- En lo que va de 2018, el carry trade está tan sólo 0,5% abajo.
Principalmente por lo acontecido en los dos primeros meses del año
El factor de "salvación" para aquellos que pedalean la bicicleta
financiera ha vuelto a ser la estabilidad del billete verde en marzo.
Esto, luego de que haya repuntado 4,70% en enero y 2,35% en febrero, subas que
complicaron a quienes apostaban a que en la batalla "dólar-tasa",
esta última iba a resultar vencedora.
Sin embargo, en marzo el tipo de cambio apenas se movió (0,14% hasta el
miércoles), lo que marcó una importante recuperación para el carry
trade.
"Hay venta de dólares de inversores del exterior y
de cerealeras en el mercado cambiario. Se están animando después
del seguro implícito que regaló el Banco Central y que dejó expresado en su último
comunicado", reseñó el jefe de una mesa de dinero de una entidad privada.
Sus dichos tienen que ver con el giro de 180 grados dado por el Central:
los funcionarios dejaron bien en claro que el billete verde no va a subir
demasiado, ya que la inflación se mantiene alta (y genera preocupación).
El mercado interpretó estas palabras como un corrimiento del
sistema de libre flotación y una reedición de la devaluación administrada.
Además, Federico Sturzenegger "avisó" que en caso de que el índice
de precios no ceda -más allá de que espera que ocurra-, no le
temblará el pulso si tiene que tomar la decisión de una suba de tasas.
De cara a los próximos meses, "el nivel relativamente elevado del
tipo de cambio real y la propia acción del BCRA llevan a no prever depreciaciones
significativas del peso", aseguró el funcionario.
En otro orden, el titular del BCRA dejó en claro que apelará a todas las
herramientas que tenga a su alcance para domar la inflación.
Sturzenegger se muestra convencido de que va por buen camino con su plan para
domar a los precios. Y, más allá de que el índice sigue en niveles elevados,
entiende que esto es producto del la suba de tarifas.
Asegura que cuando concluya este proceso, el ritmo inflacionario bajará para
comenzar a recorrer el sendero trazado. Pero, de no ocurrir, advierte que
el Banco Central "estará listo para actuar ajustando
la tasa".
Para el jefe de una mesa de dinero, sus palabras parecen "las
recomendaciones de un banco de inversión".
Para los traders, en tanto, no hay segunda lectura: el terreno es más
que propicio para que la apuesta por las tasas en pesos vuelva a ser un buen negocio.
"El BCRA está indicando, y de manera muy explícita, que
el dólar no va a subir en los próximos meses. Es toda una invitación para
que aparezca la oferta privada de divisas de los exportadores y para
aquellos que quieran apostar al carry trade", afirman desde ACM.
Para esta consultora, habrá que ver si los dichos de Sturzenegger son lo
suficientemente convincentes como para que tanto el sector rural como los
inversores vuelvan a apostar por los activos en moneda local.
Esto, luego de que muchos se vieran afectados por la fuerte (e imprevista) alza
del billete verde que tuvo lugar entre noviembre y marzo.
Por lo pronto, la pregunta que hoy día se escucha en las oficinas de
la City es cuánto tiempo podría durar esta "tregua". Es
decir, que se mantenga la tasa en los niveles actuales y que, a su
vez, el dólar no sorprenda con un fuerte repunte.
En relación con la primera variable (tasa), algunos creen que el Banco Central no tiene margen para bajarla demasiado,
aun si la inflación empezase a mermar a partir de mayo o junio.
En el caso de la segunda variable (dólar), hay cierto consenso en que lasuba
será en cámara lenta, muy lejos de lo observado desde mediados de diciembre.
En Banco Mariva creen que el Banco Central está decidido a mantener el tipo de cambio dentro de un rango estrecho.
Esto, para ir equilibrando las presiones políticas vinculadas con mantener
la competitividad cambiaria, por un lado, y con no
echar fuego a la hoguera inflacionaria, por otro.
Las limitaciones que encuentra Sturzenegger para
"toquetear" el actual nivel del dólar y de la tasa tienen su lectura
financiera: son un fuerte apoyo al carry trade.
Pasado inigualable
Esta operatoria, caída en desgracia a finales del año pasado, venía de ser muy
festejada por los inversores, tanto locales como extranjeros.
El resultado del carry trade en 2017 fue positivo: la
reinversión en Lebaccorta rindió 28,6% y superó con creces a la suba
del billete verde, que fue del 18,4% (la mitad de ese repunte
ocurrió en las últimas dos semanas).
La triangulación "dólar-peso-dólar" rindió 8,6% el año
pasado. Venía siendo del 16,7% hasta el 12 de diciembre, pero el alza abrupta
de la divisa le restó varios puntos.
Durante todo el 2017 fue la estrategia predilecta. Dejó importantes ganancias si bien no estuvo exenta de sustos. Entre
los más recordados:
- 17 de mayo al 21 de junio: la crisis política en Brasil, que afectó el
tipo de cambio en Argentina, llevó a que la triangulación quedara en terreno
negativo: 2%
- Fines de junio al 19 de julio: los que apostaron por la tasa en pesos
terminaron con un rojo de casi 4% (por la devaluación previa a las
PASO)
- Septiembre: la apuesta por los activos en moneda local también quedó
corta frente a la suba del billete verde. Así, la pérdida fue del 0,4%
- Octubre: la divisa estadounidense acumuló un alza de 34,5 centavos
respecto del mes previo. Esa devaluación, del 2%, complicó a
los inversores en Lebac
Como contrapartida, los "carry traders" lograron picos de rentabilidad en dólares entre principios de enero y
mediados de febrero. En ese entonces, la bicicleta funcionó a máxima velocidad
y les regaló cerca de un 7% en moneda dura.
Luego de ese auge, las ganancias comenzaron a moderarse hasta un ritmo de
entre 2% y 3%, excepto en los períodos descriptos.
¿En qué momento del año tendrían que haber comprado Lebac y cuándo les hubiera
convenido salir para maximizar la rentabilidad?
Aquellos inversores que adquirieron estos títulos a fines de 2016 y los
mantuvieron hasta mediados de mayo de 2017 (es decir, hasta
antes de la crisis brasileña), se alzaron con un beneficio de casi 10% en
dólares.
Pocos creen que vuelva a darse un rinde como ese. De hecho, está por verse cómo
será el recorrido del tipo de cambio y el rumbo de las tasas. Lo que sí se sabe es que después del castigo de
comienzo de año, los meses de tregua venideros serán aprovechados por
muchos inversores.
En particular, por los que tienen cintura para "entrar y salir" con
rapidez de activos con alta dosis de incertidumbre.
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