LAS PYMES SON LAS QUE MÁS TRABAJO INCORPORAN POR TONELADA EN VENTAS EXTERNAS El 43% de las exportaciones argentinas son productos con un primer grado de transformación. Sólo el 22% alcanzó el tercer tramo de elaboración. Prácticamente la mitad de las exportaciones de las pequeñas empresas tiene por destino el Mercosur. Se trata, en promedio, de ventas de alto valor agregado, y generadoras en términos relativos de mayor cantidad de puestos de trabajo por unidad despachada al exterior. El último Informe de Coyuntura Semanal del Ieral (Fundación Mediterránea) alude a estos aspectos, señalando que mientras hacia el Mercosur ampliado se dirige el 49% de las exportaciones de las micro y pequeñas empresas y el 42% de las colocaciones externas de las medianas, en el caso de las firmas líderes esa proporción baja al 30%. La proximidad geográfica y cultural es decisiva para empresas que no han tenido mayor experiencia en comercio exterior. Como contrapartida, el porcentaje de ventas externas a Asia Pacífico baja a 2% sobre el total en el caso de las micro y pequeñas firmas y a 4% si se trata de medianas. En base a datos consignados por el Centro de Estudios para la Producción (CEP) de la Secretaría de Industria, el Informe destaca la cantidad de valor agregado que contienen los despachos externos de las pequeñas y medianas empresas: "el valor promedio por tonelada exportada por la Pyme duplica y hasta triplica del precio de las ventas al exterior de las grandes empresas". Estas diferencias reflejan a su vez la distinta composición del comercio exportador según las distintas franjas empresarias. Así, mientras las manufacturas de origen industrial alcanzan el 77% del total de ventas externas de las micro y pequeñas, y el 52% de las colocaciones de las medianas, en la franja de las firmas líderes ese porcentaje baja al 26%. La capacidad de generar valor agregado es la vez la posibilidad de crear empleo. En este sentido el Informe del Ieral subraya los beneficios de "avanzar en el alargamiento de la cadena exportadora", con fuerte repercusión sobre los estándares de productividad y las remuneraciones. Esto tiene que ver con la incorporación de sucesivas transformaciones en el proceso productivo. El informe pone el siguiente ejemplo. La exportación de 100 millones de dólares en el primer tramo del complejo triguero genera 3.250 puestos de trabajo. Esa cantidad podría cuadriplicarse si la materia prima se transformara en productos de confitería, pastelería, catering, y alcanzar la cifra de 17.600 puestos de trabajo. Aplicada del mismo modo la matriz insumo producto, el aumento en la creación de puestos de trabajo llega a 290% en la cadena de valor curtiembres-calzado, a 178% en el complejo del plástico y a 171% en el de la madera-muebles. En la actualidad los productos de primera transformación alcanzan al 43% de las exportaciones, mientras que sólo el 22% de los despachos externos está constituido por productos de tercera transformación. En Chile, en cambio, el 44% de sus colocaciones en el exterior son bienes que han alcanzado el tercer tramo de elaboración. En Brasil ese porcentaje llega al 26%. |