EL MERVAL AVANZÓ UN 1,29% Y SE REGISTRARON GANANCIAS GENERALIZADAS ENTRE LOS BONOS La divisa retrocedió un centavo hasta $ 2,90, pese a una nueva intervención récord del Banco Central, de más de u$s 100 millones, la compra más importante desde junio de 2003. El mercado reflejó ayer el alivio generado por la liberación del canje. En un clima descomprimido por la buena noticia, tanto acciones como bonos registraron importantes subas, mientras que el dólar cedió un centavo ante la presencia de inversores interesados en deshacer sus posiciones en divisas para aprovechar esta nueva etapa que se abre con el levantamiento del embargo y la inminente entrega de los títulos del canje.
Las subas fueron ayer generalizadas en el mercado de deuda, con los títulos performing en pesos a la cabeza. Hubo ganancias de hasta 2,6%, como en el caso del Bocon Pro 13, con avances promedio en torno al 1%. Los bonos nuevos en dólares también siguieron su derrotero ascendente, aunque con subas algo más discretas, del 0,81% y el 0,33% para el Boden 2012 y el Boden 2013, respectivamente. De todos modos, son los títulos que mejor reaccionaron si se toma en cuenta la evolución desde el viernes: acumulan ganancias del 2,81%, el primero y del 2,93%, el segundo. La excepción fueron los títulos que operan en el mercado "when anf if", con una caída promedio del 1,5% tanto para los nominados en dólares como para los ajustables por CER.
En cuanto al Merval, el índice vivió otra jornada de mucho optimismo, con una suba de 1,29%, que lo colocó en los 1.458,18 puntos. De esta manera, el alza acumulada en el mes ya es de 8,15%, mientras que en el año es del 6,02%. El volumen negociado siguió en niveles récord en relación a lo que había sido mayo. Se negociaron $ 91,1 millones, un monto muy similar al del viernes, cuando en el mes el promedio diario no llegaba a los $ 70 millones.
En el mercado cambiario, el cambio de ánimo también dejó su huella. A la ya sobreabundante oferta de divisas por la venta de la cosecha gruesa de los exportadores y por el vencimiento impositivo de esta semana, se sumó ayer la presión vendedora de quienes buscaban hacerse de pesos para volcar en un mercado local que promete ganancias. El Banco Central, aún con una intervención récord de más de u$s 100 millones, no pudo evitar que el dólar cayera un centavo y cerrara a $ 2,90.
El panorama no parece llamado a mejorar en el corto plazo. Argentina no sólo entregaría esta semana los bonos nuevos que fueron aceptados por el 76,15% de los acreedores, sino que también abonaría unos u$s 700 millones por los intereses acumulados desde diciembre de 2003. Una medida que sólo promete inflar aún más la oferta de divisas.
"El Central apareció tres o cuatros veces, con intervenciones fuertes. Primero apenas abrieron las operaciones, después cerca del mediodía y finalmente cuando estaba cerrando la jornada", aseguró una fuente de mercado. Al cierre, las posiciones vendedores superaban a las compradoras por u$s 85 millones contra u$s 15 millones, lo que hace preveer para hoy otro día difícil para sostener la divisa.
Por el lado del BCRA, no obstante las vigorosas compras de dólares de estos últimos días, hubo un igualmente decidido aumento en el stock de pases. Ayer, la entidad absorbió $ 900 millones por esta vía. (ver página 21)
El Banco Nación, que actúa por cuenta y orden del Tesoro, apenas contribuyó ayer con la compra de u$s 4 millones. Durante los primeros meses del año, la entidad acudió en auxilio del Central, que debió reducir sus compras de dólares ante el incipiente repunte inflacionario. "El Nación tenía un cupo de pesos para comprar que ya está prácticamente cubierto. En 15 días tendrá un mayor margen por el dinero del pago de Ganancias, que serán unos $ 3.000 millones", explica un operador. Para el mercado, la noticia del viernes hacía prever una mayor oferta, en la medida en que volvió a haber un flujo importante a acciones y bonos.
Ganancias en puerta
La liquidez que ingresó al mercado hubiera permitido ayer una ganancia aún mayor en acciones, pero muchos trataron de aprovechar las diferencias de corto plazo para tomar utilidades, explican en el mercado. El Merval parece, de todos modos, firmemente encaminado a los 1.500 puntos, que podrían convertirse tranquilamente en 1.600 de cerrarse la negociación con el FMI, según coinciden los expertos.
Pero es el mercado de deuda la gran estrella del escenario post-canje.
"La indiferencia de las últimas semanas se revirtió por completo. Todos los bonos tuvieron una reacción muy positiva y el volumen negociado fue importante. Incluso bonos de rendimiento bajo, con plazos más cortos, como el Boden 2008, tuvieron mucha demanda", comenta Julio Bruni, de Arpenta Sociedad de Bolsa.
"Hay una posibilidad de upside interesante, aunque con ciertas limitaciones por el hecho de que los bonos ya han tenido un recorrido muy bueno durante el año. Esa posibilidad se dará sobre todo en el mediano y largo plazo, ya que en el corto es posible que haya bastante volatilidad de precios, tanto por aquellos inversores que debieron postergar necesidades por el diferimiento del canje y ahora saldrán a vender, como por los arbitrajes". añade.
Leonardo Trigo, de SBS Sociedad de Bolsa, está de acuerdo. "Argentina ahora empezará a tomar peso en los índices y habrá más jugadores en el mercado de deuda local. Brasil hoy está pagando 400 puntos básicos y Argentina, unos 600 puntos básicos. Esa brecha tenderá a disminuir", opina.
Para Leandro Verrier, de Bull Market, es el momento de apostar por los Bodenes de largo plazo. "La preocupación por la presión inflacionaria de hace un mes atrás castigó a los Bodenes e hizo que los inversores se refugiaron en los Bocones", explica. |