(EFE) El ministro brasileño de Hacienda, Antonio Palocci, defendió hoy el sistema de cambio flotante y la política monetaria basada en el control de la inflación, por considerar que son las mejores alternativas para el país.
"El cambio se ajusta por sí solo y es la mejor política para un país como Brasil", dijo Palocci en una rueda de prensa en Sao Paulo, en respuesta a los reclamos de algunos industriales que consideran que el dólar barato perjudica a sus exportaciones.
La divisa estadounidense se ha depreciado este año el 6,6 por ciento en Brasil, pero el impacto de esa variación sobre la balanza comercial ha sido prácticamente nulo pues, según Palocci, el amplio superávit del comercio exterior brasileño en los cuatro meses transcurridos del año ha superado "todas las previsiones".
"El Gobierno no puede inventar una tasa de cambio que sirva a todos en todo momento", agregó el ministro en referencia a quienes piden una intervención del Banco Central en el mercado cambiario para asegurar la cotización del dólar en un nivel más alto.
El dólar se negocia hoy a 2,479 reales para la venta, pero los exportadores consideran que para que las exportaciones no pierdan fuerza debería estar arriba de los 2,70 reales.
Según el ministro, el hecho de que el real se haya apreciado ante el dólar en los últimos meses es una señal de que las condiciones macroeconómicas del país están mejorando, por lo cual defendió la política macroeconómica apoyada en la férrea disciplina fiscal, el sistema de cambio flotante y el control de la inflación.
En ese sentido también se refirió a las críticas contra la política monetaria brasileña, basada en el control de la inflación mediante al aumento de los tipos de interés, y dijo que no tiene dudas de que esa estrategia está dando resultados.
"El esfuerzo de la política monetaria es beneficioso para el país y dará resultados a largo plazo", manifestó el ministro, quien visitó Sao Paulo para participar en un foro empresarial sobre Portugal y Brasil.
Los críticos de la política monetaria brasileña consideran que el ciclo de alza de los tipos de interés, que comenzó en septiembre pasado, está comenzando a provocar una desaceleración de la economía brasileña, pero el ministro aseguró que no tiene dudas de que el apretón monetario "está surtiendo efecto" sobre la inflación.
Los tipos básicos están en el 19,5 por ciento anual, frente a un 16,00 por ciento en septiembre pasado, y parte de los especialistas del mercado consideran que pueden ser reajustados en un cuarto de punto mañana, miércoles, cuando el Comité de Política Monetaria del Banco Central concluya su reunión mensual ordinaria.
"La política monetaria no es para agradar a todos", expresó Palocci, quien subrayó que no puede haber tregua en el combate a la inflación porque "un descuido puede echar a perder años de esfuerzo".
|