Por Caetano Mohorade - El INDEC dará a conocer hoy el Índice de Precios al Consumidor de marzo, donde se
espera que se revele una suba de precios inferior a la registrada en febrero
(2,4%), pero todavía cerca del 2%. Los aumentos en los taxis ( 18%) y en
educación ( 13,5%) y el traslado a precios del dólar, que en el primer
trimestre subió cerca de un 8%, llevarían a que la inflación sea del 2,2% en
marzo, con lo cual en el primer trimestre del año se ubicaría en un 6,5%,
reduciendo el margen de maniobra del Banco Central para alcanzar la meta del
15% a fin de año.
La consultora Ecolatina señaló esta semana que en el primer semestre la
inflación se ubicaría cerca del 12%, es decir, apenas tres puntos por debajo de
la meta para todo 2018. En caso de que esto ocurra, el Banco Central
probablemente vuelva a incumplir con las metas pautadas, aunque diversos
economistas sostienen que lo fundamental de la política de metas de inflación es,
más allá de cumplir o no con el objetivo, que se mantenga la tendencia a la
baja. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado, los analistas proyectan
que este año el costo de vida suba un poco por encima del 20,3%, aunque espera
una desaceleración en la tasa de inflación para la segunda parte del año.
El Gobierno sigue teniendo complicaciones para cumplir con las metas de
inflación, pese a que en los últimos dos años este fenómeno se ha ido
desacelerando gradualmente. Sin embargo comenzaron a encenderse las alarmas
debido a los diversos aumentos de tarifas y a que la emisión monetaria se está
expandiendo en términos reales. Además, el cambio de metas de fines de 2017,
junto con la flexibilización de la política monetaria, generó un fuerte impacto
sobre las expectativas en al menos dos puntos porcentuales.
Federico Furiase, director de Eco Go, consideró que en marzo se registró una
"fuerte aceleración en alimentos, principalmente por las subas del pollo y
la carne y se sintieron los impactos de segunda ronda de los aumentos de
tarifas de diciembre y febrero". Lo mismo ocurrió con la inflación núcleo,
que "se vio potenciada por la suba de los alimentos, del dólar y de los
precios del maíz".
Para abril estimó una suba de precios del 2,5% por los aumentos en gas, agua y
transporte y un arrastre que dejan los alimentos, lo que dejaría una inflación
acumulada superior al 9%. "En este contexto, para diciembre de 2018
subimos la estimación de 20,8% a 21,7% y esa proyección es consistente con un
dólar a $23 para fin de año, con salarios creciendo al 20% y una tasa de
política monetaria en la zona del 24,5%", señaló. Además, los precios se
verán impactados por nuevos aumento en los combustibles (ver página 3).
De todos modos, el conomista Diego Giacomini, de Economía & Regiones,
alertó que la inflación puede finalizar en niveles similares a los del año
pasado debido a que "la política monetaria está siendo muy expansiva y los
agregados están creciendo a un ritmo similar a cuando estaba Vanoli".
"Si las políticas son similares, los resultados en materia de inflación no
pueden ser muy diferentes", agregó.
Criticó que la base monetaria está creciendo cerca del 29% anual, muy por
encima de los niveles requeridos para cumplir con la meta del 15%. Además,
considera que el proceso de desinflación está totalmente abortado porque
"si tomo el promedio de los últimos 14 meses, la inflación fue del 1,9%
mensual; en los últimos 12, 1,91%; en los últimos seis, del 2,02% y en los
últimos tres, 2,43%.
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