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Por Esteban Lafuente - El tren de carga asoma como uno de los grandes
ejes del plan de inversión en infraestructura del Gobierno. Renovación de vías,
incorporación de material ferroviario y construcción de puentes son algunos de
los componentes del programa de desembolsoso por más de $20.000 millones que
apunta exclusivamente a bajar los costos y ganar terreno sobre el camión, que
manda hace décadas en el transporte logístico en la Argentina.
La mayor parte de las inversiones están vinculadas con trabajos para
reacondicionar la red de alrededor de 1800 kilómetros de vías del Belgrano, uno
de los ramales administrados por el Estado junto al San Martín y el Urquiza. La
primera etapa, que comprende 535 kilómetros -ya se renovaron 438- demandó una
inversión de $5733 millones con trabajos en Santa Fe, Chaco y Santiago del
Estero.
Dos etapas siguientes, de 361 km (en marcha) y 300 km (comienza en el
segundo semestre), completarán el plan de obras, financiadas con fondos de
China, que totalizarán $13.621 millones y estarán concluidas a fines de 2019.
"El ferrocarril estuvo abandonado mucho tiempo y se está
reestructurando toda la operación, porque tenemos que subir más carga al tren.
Estamos trayendo gente y equipos. En un año y medio se incorporó maquinaria de
mantenimiento de vías por 50 millones de dólares", describe Guillermo
Fiad, presidente de Trenes Argentinos Infraestructura (Adif), el organismo
estatal a cargo de las obras.
Años de desinversión y abandono deterioraron la red de ferrocarriles de
carga, que solo en los ramales gestionados por el Estado registró casi dos
descarrilamientos diarios el año pasado. En conjunto, sumando los ramales bajo
concesión privada -Nuevo Central Argentino, de Aceitera General Deheza;
Ferrosur Roca, de Camargo Correa; y Ferro Expreso Pampeano, de una subsidiaria
de Techint-, movilizaron un 4% de la carga total que viajó por el país (22
millones de toneladas), lejos del 85% que se movió en camión.
Números en alza
La apuesta oficial es ganar terreno sobre este último a fuerza de
menores costos y eficiencia en los tiempos de viaje para superar las 105
toneladas en 2030. "Esperamos que el tren llegue al 15% en un mercado que
va a ser mucho más grande por el incremento en el nivel de actividad",
plantea Fiad.
"La baja del costo de la logística permite que se expanda la
frontera agrícola. El tren ayuda a que haya posibilidades que hoy no
existen", añade el ejecutivo. Según sus proyecciones, el Belgrano Cargas,
que ya incorporó 3500 vagones y 107 nuevas locomotoras en el marco del plan de
inversiones, superará las 9 millones de toneladas transportadas en 2020.
Las últimas estadísticas muestran que el crecimiento económico impulsa
al ferrocarril. En 2017, el ramal movilizó 1.249.899 toneladas -principalmente
granos, cemento y azúcar-, su registro más alto desde 2000, con un alza del 23%
frente a 2016.
Según la empresa, la expansión continuó en 2018, con el mejor bimestre
de los últimos 25 años. Fueron 245.984 toneladas transportadas, con un incremento
del 53% frente al año anterior. El objetivo es cerrar 2018 con un 60% más de
carga movilizada y superar las 2 millones de toneladas.
Obras en marcha
El plan de inversiones también comprende obras ferroportuarias en Rosario y
facilitar la vinculación entre el tren y el barco. Con un desembolso de US$223
millones ($4751 millones), se renovarán 110 kilómetros de vías y se renovarán
playas de operación, entre otros trabajos, que se extenderán por 36 meses.
El objetivo es modernizar los accesos al puerto del norte de la ciudad y
en Timbúes, que actualmente opera únicamente con camiones. "Estamos en
etapa de ingeniería y negociaciones con los municipios para lograr la ecuación
de equilibrio donde el tren pueda llegar al puerto y que moleste menos posible
a la gente en la dinámica urbana", explican en ADIF.
La circulación del ferrocarril también se modificará en la ciudad de
Santa Fe. Con un proyecto de US$112 millones ($2296), se renovarán 44
kilómetros de vías existentes y se construirá una nueva traza de 20 km
adicionales, con un nuevo puente sobre el río Salado.
"La traza actual tiene muchos pasos a nivel, el tren circula
precaucionado y eso produce demoras en el tránsito. Esto va a poder acelerar el
tránsito para llegar más eficientemente a los puertos de Rosario", comenta
Fiad.
La mira, a su vez, apunta más allá de la red del Belgrano. En el
Gobierno también apuran las gestiones con China para la financiación de las
obras sobre ramal de carga del San Martín, que une Mendoza con Rosario.
Los trabajos de renovación de vías, cambio de durmientes y señalamiento
proyectados para 1300 kilómetros de la red troncal demandarían US$1400 millones
de inversión. Desde el Gobierno estiman terminar las negociaciones a fines de
este año, para iniciar las obras en 2019.
Similar es el escenario para el tren Norpatagónico, la línea que unirá
Bahía Blanca con la formación petrolera Vaca Muerta y busca reducir los costos
logísticos asociados al transporte de arena y otros productos necesarios para
la explotación de hidrocarburos no convencionales.
El proyecto, que se lanzará en el segundo semestre de este año,
contempla desembolsos por US$500 millones en infraestructura, a lo cual debería
sumarse el material rodante. Si bien no hay definiciones al respecto, la
iniciativa podría concretarse bajo el modelo de participación público privada
(PPP). "Hoy el país no tiene espalda para hacer todas las inversiones que
hay que hacer pero son proyectos productivos que van a impactar en la economía
y que el país va a poder pagar a futuro", planteó Fiad.
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