El cambio de estrategia del Banco Central del viernes, donde subió la
tasa de política monetaria en 300 puntos básicos al 30,25%, no ha logrado contener
al dólar, que ayer se disparó un 2,97% a un nuevo máximo histórico de $21,52,
pese a las ventas de u$s504,5 millones del organismo. Según los analistas de
mercado, este rumbo termina complicando al cumplimiento de la meta del 15% de
inflación para este año, pero también pone en riesgo a la desaceleración de la
misma para el segundo semestre.
Guido Lorenzo, economista de la consultora ACM, consideró que en los últimos
días "se reveló si la suba del dólar fue una respuesta transitoria a la
imposición de impuestos sobre la renta financiera para los extranjeros o si
respondió a una depreciación de las monedas de los países emergentes". El
economista consideró que el aumento "respondió a un desarme de posiciones
de Lebac, Letes y bonos de los inversores extranjeros, que se volcaron al dólar
para ir a títulos más seguros". En las últimas semanas se registró una
fuerte suba del dólar con respecto al resto de las divisas, ante la suba de la
tasa de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años, que la semana pasada
superó el 3% por primera vez en cuatro años (ayer cerró en 2,96%), por una
mayor inflación esperada en EE.UU.
Lorenzo destacó que el BCRA "pecó de optimista, ya que consideró que era
un fenómeno transitorio, pero luego debió subir la tasa de interés y vender
dólares. Y pese a eso, el dólar volvió a operar en alza". Y señaló que la
autoridad monetaria prefirió que la divisa no ajustara tanto por precio, sino
por cantidad, a partir de la venta de reservas internacionales, que ayer
finalizaron en u$s 55.998 millones. Además, el mes pasado, las arcas del
organismo que lidera Federico Sturzenegger finalizaron por debajo de los u$s
60.000 millones por la venta de u$s6.769 millones entre marzo y abril.
Por su parte, Federico Furiase, Director de Eco-Go, explicó que "estamos
en medio de una corrida cambiaria en un contexto donde se están depreciando las
monedas de los países de la región porque Argentina está más expuesto a los
shocks internacionales". "Con la nueva estrategia del Banco Central,
habrá que ver en dónde se ubica el nuevo equilibrio entre el dólar y la tasa de
interés", indicó. Además, consideró que el organismo deberá esperar a que
se calme el mercado, pero luego "deberá redoblar la apuesta y subir la
tasa de interés o vender más reservas para evitar una aceleración mayor de la
inflación". El economista sostuvo que "para una economía con una
fuerte restricción externa, con un déficit de cuenta corriente en 4,8% del PBI,
una bola de nieve de Lebacs en 11% del PBI y un alto traslado a precios de la
suba del dólar va a ser necesaria una mayor tasa de interés y para ello es
necesario que el BCRA no pierda su autonomía sobre este instrumento".
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