El peso cayó 8% pese a que el BCRA volvió a subir tasas y
vender reservas
Por Javier Blanco - La corrida contra el peso se aceleró
ayer hasta el punto de que el Banco Central(BCRA)
no pudo controlarla, pese a que volvió a subir fuerte las tasas de interés y a tratar
de calmar la sed dolarizadora vendiendo otros US$451
millones de las reservas. El resultado fue una devaluación del 7,83% del peso,
la mayor para un día desde la salida del cepo, que se movió a contramano del
resto del mundo dejando a la vista que la crisis cambiaria tiene un alto componente doméstico
vinculado a la vulnerabilidad que los inversores externos asignan a la economía
local. Y una generalización de la corrida que en ámbitos oficiales y hasta
algunos analistas habían catalogado de "institucional" (en alusión a
que se había originado en un generalizado desarme de carteras de fondos de
inversión en bancos extranjeros en Lebac), que ya contagió a los operadores y
ahorristas locales.
Luego de varios rumores sobre anuncios, anoche se confirmó
que la única comunicación oficial será una conferencia de prensa hoy en el
Ministerio de Hacienda, pero no para hablar de la situación cambiaria sino de
las metas fiscales.
"El mercado se descontroló y vive una situación de
pánico. Creo que el Presidente debe enviar un mensaje de confianza y clarificar
cuestiones de política monetaria y fiscal, porque si solo decís que no va a
pasar nada, resulta contraproducente", advirtió el economista Germán Fermo
en declaraciones radiales.
A esa reacción mucho aportaron los cambios de estrategia a
los que apeló desde el comienzo de la crisis el BCRA, dado que la entidad pasó
de plantarse en algún momento a defender el valor del peso (para evitar que acelere más la inflación), a convalidar deslizamientos que
se suponían estaban en línea con la desvalorización que el resto de las monedas
del mundo sufrían frente al dólar ante
las señales de deterioro que mostraba el clima financiero global.
Sin embargo, ayer, con tasas estabilizadas en Estados Unidos
y el resto de las monedas de la región y el mundo rebotando frente al dólar, el
BCRA se corrió del mercado cambiario poco después del mediodía y de haber
resuelto el segundo aumento de 3 puntos en el interés de referencia, que pasó
del 27,25 al 33,25% en 3 jornadas hábiles, e incluso ampliar a 500 puntos el
techo del corredor de pases para pasar a cobrarle 38,25% a los bancos que le
pidieran préstamos.
Así, favoreció que la caída del peso se acelere de modo
inusual, hasta el punto de que dos minutos antes del cierre de las operaciones,
y cuando el dólar se operaba a $22,45 para la venta en la plaza mayorista,
alguien cargó en el sistema una oferta de compra a $23 que se ejecutó de modo
casi inmediato, haciendo que ese valor quede como cierre para la divisa. Así,
al final del día, el valor mayorista del dólar quedó por encima de la
cotización simbólica de $22,9860 que le asignó el relevamiento del BCRA al
minorista.
"A mediodía, cuando el dólar se operaba en $21,75, en
leve baja porque el BCRA había vendido ya unos US$400 millones de los US$600
millones se llevaban operados, el ente monetario se corrió y dejó que el tipo
de cambio flotara libre cuando nadie lo esperaba. Provocó un desconcierto
generalizado que terminó posibilitando el salto final", observó el
analista Fernando Izzo, de ABC, Mercado de Cambios. "El billete estuvo muy
presionado por demanda tanto local como offshore todo el día y pese a otra suba
de tasas. En la parte final de la rueda, cuando se operaba a $22,45, el mercado
se quedó sin vendedores hasta que sobre el filo del cierre dos operaciones
marcaron los $23 de cierre", corroboró en su informe de la rueda Global
Agro Broker.
La situación de estrés que se vivió en la plaza fue tal que
no había nadie dispuesto a tomar riesgo en pesos pese a que los premios y las
coberturas que se ofrecían eran muy elevados. Para tener una idea: avanzado el
mediodía, el inversor que se hubiese animado a vender dólares a $22,40 y, con
esos pesos, comprar una Lebac (que se operaba ya al 35%, con tasa convalidada
por el BCRA) quedaba cubierto ganando a menos que el dólar llagase a superar
los $30,30 a fin de año. Y aun así nadie se animó. De allí que, al final del
día, la tasa de Lebac a vencer en 13 días quedó al 40% (subió 850 puntos en la
jornada), mientras que las de los títulos a vencer en 49 y 76 días (junio y
julio) quedaron al 37%.