|
Por Francisco Jueguen - Por primera vez en mucho tiempo, un
elevado grado de incertidumbre y duda se sintió en los pasillos del Palacio de
Hacienda, donde conviven los ministerios de Hacienda, Finanzas y Producción,
entre otras cabezas del equipo económico. En medio de la corrida del dólar ,
ayer la sensación de desconcierto en el palacio de Hipólito Yrigoyen 250 marcó
un fuerte contraste en un gobierno que hace de la confianza su activo
principal.
"¡Buen día! Para arrancar este jueves, quería compartir
algunos gráficos con datos recientes. Solo para ponerle un poco de contexto a
las noticias de las últimas semanas", escribió en Twitter el subsecretario
de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda, Luciano Cohan. El
funcionario posteó entonces datos de la evolución del tipo de cambio real
multilateral y de las reservas internacionales, del riesgo país y del comercio
bilateral con Brasil, entre otros números de la economía real.
Su idea era despejar algunas dudas sobre los fundamentos del
modelo de Cambiemos y responder de manera elíptica las críticas que el
exministro Domingo Cavallo había realizado anteanoche en la TV. "El 2001
puede llegar a venir en unos años", había sentenciado Cavallo. Un rato
después, la respuesta política llegó mediante Marcos Peña,
que salía de una reunión formal de gabinete.
En esas horas, el secretario de Comercio, Miguel Braun ,
se refirió al tema, explicando lo que muchos consideran el punto de arranque de
la actual merma en la confianza oficial: el cambio de metas del último 28 de
diciembre. "Subestimamos algunos fenómenos, subestimamos el impacto de
tarifas en la inflación general", dijo Braun en una entrevista radial
radio, pero ratificó: "La autonomía del Banco Central está
en los instrumentos. Las metas son del Ejecutivo. El BCRA ha dado señales
claras. Creemos que estamos en el buen camino. Hay sobresaltos, no es lineal el
proceso. Somos optimistas en que la inflación va a bajar".
Desde ese momento, todo fue silencio. La cotización del
dólar se aceleró pese a que el Banco Central volvió a subir abruptamente sus
tasas de interés otros tres puntos. La divisa no aflojó pese a que el resto de
las monedas del mundo habían terminado el ajuste como consecuencia de la suba
de los bonos de los Estados Unidos. No había explicación oficial para ese
fenómeno.
En ese momento, se cortó cualquier contacto formal o
informal con los funcionarios del Palacio de Hacienda. "Están los
ministros reunidos en la Casa Rosada. Vamos a ver qué dicen", contaron
después del cierre del mercado cambiario.
Los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne , y de Finanzas, Luis Caputo ,
permanecieron un largo rato en la Casa de Gobierno junto a los ministros
coordinadores de Gabinete, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana .
Elisa Carrió llegó para avivar el fuego. Unas horas
después, la Casa Rosada fue la encargada de bajar el tono. La decisión fue
desdramatizar. Carrió había ido a ver a Fernando Sánchez, encuentro que se
confirmó mediante una foto en Twitter, y Dujovne y Caputo participaron de
encuentros informales. "No hubo una reunión de emergencia del equipo
económico", se indicó.
"Fue un día complejo. Lo que pasó nos lleva a preocuparnos
y a ocuparnos. Lo ubicamos dentro de un escenario global, que no solo afectó a
la Argentina, sino a Rusia y Turquía, aunque a nosotros nos afectó
particularmente. Es una coyuntura compleja. Vamos a trabajar en equipo y sacar
esto adelante. Tomaremos las medidas para dar vuelta la página", dijeron
en Hacienda, entrada ya la noche, a LA NACION. "¿Qué medidas?",
preguntó este medio. "Veremos. Vamos a ver cómo evoluciona esto en los
próximos días", agregó el hombre muy cercano al ministro de Hacienda.
|