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Por Alfredo Sainz - Lo peor ya
pasó, pero la crisis cambiaria no está completamente superada. La
mayoría de los economistas y analistas consultados por LA NACIONcoincidieron
en pronosticar una semana un poco más tranquila en cuanto a la cotización del
dólar, pero no descartaron la aparición de nuevas turbulencias en los mercados
financieros. Además, coincidieron en que las medidas anunciadas el viernes
pasado tendrán un impacto muy fuerte en la actividad de la economía y que la
inflación para este año estará muy cercana a los niveles de 2017 (el año pasado
cerró en el 24,8%).
Después de un fin de semana
muy activo para todos los consultores y operadores -en el que se
multiplicaron los llamados de los inversores para intentar anticipar cómo
podría abrir el mercado-, la expectativa sobre lo que podría pasar hoy es muy
alta y la sensación compartida por todos es que, más allá de algunas soluciones
coyunturales, los desafíos que enfrenta la economía argentina siguen pasando
por la alta dependencia del financiamiento externo. "Con las últimas
medidas y el anuncio de que se va a reforzar la meta fiscal, el mercado debería
tranquilizarse, aunque una tasa de interés del 40% no es sostenible en el
tiempo. Podemos apelar a este tipo de herramientas por un plazo reducido, de un
mes o mes y medio, pero el impacto en el nivel de actividad va a ser muy
grande", advirtió Ramiro Castiñeira, director de Econométrica.
"Estamos ante una crisis
del carry trade, es decir, del modelo de ingresos de divisas de
corto plazo que fue muy fuerte en la Argentina y a partir del impuesto a la
renta financiera entró en jaque, lo que igual no quita la debilidad que
enfrenta el programa financiero del gobierno de Macri y la dependencia del
financiamiento internacional", explicó Fausto Spotorno, director del
Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados.
"El Gobierno va a probar mantener el tipo de cambio y no dejarlo escapar.
El objetivo más táctico es bajarle un poco la temperatura al tema. Veo un rango
acotado de volatilidad al menos en el corto plazo, mientras que los problemas
de fondo siguen siendo el fiscal y la inflación", coincide Eduardo Blasco,
director de la consultora Maxinver.
Voceros oficiales recordaron
a LA NACION que el ministro Nicolás Dujovne dijo el viernes que la suba de la tasa de referencia al 40% podía ser
"transitoria", para evitar un mayor impacto sobre el nivel de
actividad.
Por su parte, en Ecolatina
anticipan una semana un poco más tranquila, pero no exenta de volatilidad.
"Estimamos que el dólar se calmará en las próximas jornadas, aunque no
puede afirmarse que lo hará exento de volatilidad. El Poder Ejecutivo pareciera
haber tomado definitivamente la decisión de frenar la corrida, llevando la tasa
de interés a niveles elevados y enviando señales más claras que en los días
previos", indicó la consultora.
más terminante es la visión de
Miguel Angel Boggiano, director de Carta Financiera, que advirtió que los
problemas más profundos de la economía argentina siguen en pie. "Las
medidas anunciadas el viernes están en el buen camino, pero creo que hay una
baja probabilidad de que permitan superar el problema que tiene la economía
argentina. La verdad es que a esta altura veo difícil alcanzar una solución más
de fondo si no hay un cambio de piezas en el Gobierno", sostuvo.
"Todo indica que el
momento más duro ya fue superado y que el panorama que se viene es más parecido
a lo que ocurrió el viernes que a lo del jueves [cuando se produjo el pico de
la corrida contra el peso]. Pero igual no me extrañaría que en la semana el
dólar vuelva a presionar, y que el Banco Central tenga
que sacrificar más reservas para contenerlo", señaló en off the record un
operador bursátil.
"El punto de que el
Central no haya intervenido el viernes es una buena señal. Si el dólarvuelve a
ir para arriba, el Central va a jugar sus cartas porque para algo tiene las
reservas", señaló una fuente ministerial.
Si bien se espera que las
medidas que anunciaron el viernes los ministros Dujovne yLuis Caputo sirvan
para traer un poco de calma a los mercados financieros, la coincidencia es muy
grande a la hora de destacar los costos, en materia de crecimiento económico e
inflación, que tendrá la solución ideada por el Gobierno. "Tanto el
encarecimiento del crédito como la necesidad de intensificar la reducción del
déficit -en buena medida vía moderación de la obra pública- afectará la
actividad, que crecería por debajo del 2%", calculan en Ecolatina.
"Corregimos la estimación de inflación para 2018 a la zona de 24%, siempre
y cuando no haya nuevas sorpresas cambiarias", indicó el informe publicado
ayer.
"Las medidas del viernes
crearon un problema nuevo. Llevar la tasa al 40%, por más que sea algo
circunstancial, tiene un impacto muy grande en la economía y genera una
parálisis en todas las variables, desde una pyme que frena una inversión en
maquinaria hasta un consumidor que posterga la compra de un departamento",
preciso Boggiano.
"La economía argentina
tiene un desequilibrio profundo tanto fiscal como externo, y en la medida en
que se pierde la confianza lo que viene es un combo de devaluación, suba de la
tasa de interés y recesión. La dosis justa de cada uno de estos factores es lo
que falta dilucidar", coincide el economista Camilo Tiscornia, socio de la
consultora C&T.
El impacto de la corrida
contra el peso también se sentirá en la inflación, con un traslado inevitable a
los precios de la suba del dólar en los últimos días, y casi no queda nadie que
se anime a pronosticar que el Gobierno logrará cumplir con la meta oficial de
cerrar el año con una inflación del 15%. "La inflación para este año la
veo muy cercana a la de 2017. Y el dólar a 22 pesos es el nuevo piso",
advirtió Castiñeira.
Más optimista es Spotorno, que
destaca que la menor actividad que podría traer la suba de tasas se verá
compensada por una recuperación más rápida de la economía brasileña. "No
nos animamos a tocar la meta de crecimiento del PBI, de 2,5%, para este año
porque estamos viendo que el efecto positivo de la mayor demanda brasileña se
está anticipando un poco. La recuperación de la economía de Brasil que
esperábamos para el segundo semestre de este año ya está llegando, y es una
buena noticia para la economía argentina", señaló el economista.
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