|
|
| Macri, al rescate de Cambiemos: "Tocamos fondo; ahora, a salir" |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
08/05 - 08:57 Ambito Financiero |
Recomendar |
Imprimir |
|
|
Por Ezequiel Rudman - Mauricio Macri enfrenta la tormenta política
perfecta: crisis económica y ausencia de Cristina de Kirchner. El Presidente
juntó ayer a la mesa nacional de Cambiemos para ratificar el rumbo y emitir una
señal de unidad con la UCR y la Coalición Cívica (CC). En el plenario de la
coalición oficialista no estuvo Elisa Carrió, quien de acuerdo con sus voceros,
nunca estuvo incluida en la lista de invitados. Por el radicalismo fueron los
gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza), Gerardo Morales (Jujuy) y Mario Negri
(jefe del interbloque de Diputados). La CC envió a Maricel Etchecoin y
Maximiliano Ferraro. Al jefe de Estado lo escoltó la guardia imperial del PRO:
Marcos Peña, Fernando De Andreis, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia
Vidal.
Macri tuvo que salir a cauterizar la interna de Cambiemos en persona. ¿Quién
cuida entonces al Presidente? El malestar oficial con Cornejo es mudo, pero
retumba fuera de los micrófonos en los pasillos de la Casa Rosada. El jefe del
Comité Nacional de la UCR, en tándem con Carrió, abrió la herida interna con
cuestionamientos públicos a la política de tarifas. A esa crisis se subió el
panperonismo de Sergio Massa, el peronismo federal y el kirchnerismo. En el
medio, la corrida cambiaria terminó de configurar el conflicto político en
crisis económica.
Antes del plenario de Cambiemos, Macri estuvo reunido con Germán Garavano. Un
sector del Poder Ejecutivo comenzó a analizar alternativas para evitar que el
Presidente se exponga a un veto de la ley para frenar el aumento de tarifas. La
salida, endeble y aún en estudio, sería judicializar esa ley en el fuero
contencioso administrativo. Pero más allá del respaldo político de gobernadores
peronistas como Juan Schiaretti (Córdoba), Juan Manuel Urtubey (Salta) o
Gustavo Bordet (Entre Ríos), quienes aseguraron que el Congreso no tiene
potestad para legislar en materia tarifaria, que sería competencia exclusiva
del Ejecutivo, no existen otros argumentos jurídicos -o jurisprudenciales- para
depender del fallo de un juez. La señal de autoridad que ya bendijo Marcos Peña
es el veto presidencial.
Emilio Monzó es un cabo suelto para cerrar el frente interno de Cambiemos.
"Emilio ya entendió que se tiene que ir cuanto antes. No podemos seguir
hasta diciembre de 2019 con un presidente de la Cámara de Diputados que se
quiere ir", fue la definición de un funcionario con acceso al despacho
presidencial. Entregarle esa silla a la UCR sería una salida para descomprimir
la crisis interna. Pero el antecedente de Cornejo desafiando la política
económica del Presidente aleja a los radicales de esa silla. Puntualmente a
Mario Negri. Existen otras opciones: Carmen Polledo, de línea directa con
Macri, y Álvaro González.
La invisibilidad de Cristina de Kirchner termina de complicar el escenario. La
expresidente hizo un movimiento táctico que complica la dinámica del oficialismo.
Su ausencia del escenario político, incluida la crisis de las tarifas, impide
que el macrismo polarice con su rival de siempre. El peronismo federal, de los
gobernadores y Massa, es un adversario difuso. Una cabeza de Medusa donde los
mandatarios provinciales no logran controlar a sus legisladores.
La crisis no sólo complica la relación con el peronismo. En Casa Rosada no
saben cómo cambiar la agenda. La coyuntura empuja a María Eugenia Vidal más
cerca de integrar una fórmula presidencial con Macri aunque el Gobierno confía
en revertir el escenario. Las expectativas están puestas en el Senado. Y en las
ausencias que podría haber mañana en Diputados. Pero no hay estrategia definida
para frenar la ley.
A los gobernadores del peronismo ya no se les puede pedir más. Pusieron el
cuerpo por la reforma previsional en diciembre del año pasado en medio de una
batalla campal afuera del Congreso. El Ejecutivo no tuvo o no quiso tener los
reflejos políticos de convocar al bloque del peronismo federal para escuchar
propuestas alternativas. Son esos diputados y senadores quienes deberían votar,
a criterio de la Casa Rosada, el ajuste tarifario que impulsa Cambiemos ya que
los votos oficialistas no alcanzan. "El problema de tarifas y la crisis
que atraviesa el Gobierno la provocaron sus socios radicales. No nos pidan a
nosotros que solucionemos un frente de tormenta que abrió la UCR de Alfredo
Cornejo y la Coalición Cívica", fue la definición de Miguel Pichetto la
semana pasada ante Rogelio Frigerio.
Con el plenario de ayer de Cambiemos, Macri apunta a solucionar el componente
político de la corrida cambiaria que azotó a la economía la semana pasada. Casi
en términos marxistas, ahora busca catalizar la crisis y tocar fondo con el
ajuste de tarifas para apostar a un despegue de la gestión luego del Mundial de
Fútbol. "Ya tocamos fondo, ahora hay que salir para arriba", es la
máxima presidencial.
El componente político de la crisis tiene a Cornejo y a la UCR como principal
fusible deteriorado. "Cornejo jugó mal. El Presidente les había pedido a
los gobernadores que bajen los impuestos provinciales y Alfredo salió a
desafiarlo en medio de la crisis.
|
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|