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Por Francisco Jueguen - Mohamed A. El-Erian, jefe asesor económico de
Allianz, era ayer uno de los autores recomendados entre tantos artículos que
tuvieron a la Argentina entre tópicos preferidos en los últimos días. En un
artículo publicado en Bloomberg, el ex-CEO de Pimco (una de las gestoras de
activos de inversión más importantes a nivel global), dijo que el país está
lejos de un posible default. Sin embargo, aseguró que la volatilidad criolla no
terminará de la noche a la mañana. Son dos verdades que en estos días
turbulentos defienden a capa y espada en el Ministerio de Hacienda.
Sin embargo, la columna del gurú financiero remarca otro de los
cuestionamientos que se oyen en esos pasillos: el Banco Central (BCRA)
"leyó mal" la situación, sobre todo el primer día de la crisis,
cuando quiso evitar que una situación global de apreciación del dólar y
devaluación de las monedas emergentes se trasladara al peso. A eso el autor
neoyorquino le agregó la "pérdida de credibilidad" de la entidad tras
el 28D.
Sin embargo, las fuentes oficiales minimizan el traspié y piden juzgar
a Federico Sturzenegger no solo por la reacción de
un día. "Somos principiantes en sistemas de flotación cambiaria",
agregan.
Cerca de Nicolás Dujovne piden esperar y ver. Luego de las
medidas del viernes, creen que el reacomodamiento del sistema financiero
mundial (por una mayor inflación en EE.UU. y una reforma tributaria que
generará más déficit) terminará de acoplarse localmente. Pero en este contexto
-con los actuales niveles de tasas y dólar- la dirección más concreta será
hacia el peor cuadrante: más inflación y menos crecimiento. En Hacienda creen
que la profundidad del golpe dependerá de la duración del actual fenómeno de
volatilidad. Esta, a su vez, dependerá de lo que ocurra internacionalmente.
Hay desazón. El Gobierno esperaba crecer un 3,5% este año. Las
consecuencias de la sequía ya habían carcomido esa meta hasta un 2,9%. El
cimbronazo global hará lo suyo. El Gobierno esperará a que las cosas aclaren
para hacer el cálculo de cuánto costará esta crisis, pese a que los datos de
abril son auspiciosos. No será un buen año en el segundo semestre.
Pese a que los mismos funcionarios asignaron un papel significativo en
la elevada volatilidad a la entrada en vigor del impuesto a la renta financiera
para los no residentes, ayer en Hacienda esa teoría era descartada. El cambio
en el humor de los inversores nace del cambio del escenario global. Ayer, el
ejemplo era que en el último mes Chile (el vecino más prolijo) había devaluado
su moneda un 4%. La Argentina, el doble. ¿Inflación, rojo fiscal, carry
trade? Un poco de todo. "En un contexto de falta de dólares y cambio
del escenario global, cuando el Gobierno baje la tasa de interés, ¿deberá
avalar un dólar más alto?", preguntó LA NACION. "Hay una
relación entre tasa y dólar, pero todavía hay muchos 'dependes' en el
medio", contestaron.
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